domingo, octubre 29, 2006

Siete...


Siete son las verdades que me creo,
Siete, de cada nueve que me cuentas.
Siete son hoy, como ayer, los mismos versos,
Siete, que me definen sin más letras.

Siete barbaridades me propuse...
Siete que se quedaron sin hacer.
Siete los vientos que soplaban del norte,
Siete, que me hicieron volar de pie.

Siete las alegrías de un gran paso...
Siete sonrisas sin saber por qué...
Siete caladas en este cigarro,
siete, que me duraron un café.

Siete, sí, siete son las meigas.
Siete cuchillos con que afilar la piel.
Siete las esperanzas de un mal trago,
Siete sin ti, siete para no volver.

Siete desangeladas pesallidas,
siete balcones para poder ver:
siete sentidos... sin contar el olfato,
siete en cada latido a contrapié.

Siete mil maravillas a diario,
Siete que no te cuento y que guardé,
siete, para cuando seas más pequeña.
Siete sorpresas que nunca olvidaré.

Siete recuerdos al verte desnuda,
siete formas de amarte... ¿siete o seis?
Siete despertadores que camuflan
legañas que te tengo que esconder.

Siete de cara y cruz... Siete de canto.
Siete que siete y siete... serán tres.
Siete en la mano y ciento van volando...
Siete menos cuarto, casi diez.

Siete sacos de flores sin ser rosas,
Siete postales de un amor francés...
Siete que me empujaron media vida,
Siete pistachos en una sartén.

Siete entre tantos sietes como espinas
Siete, sí, siete noches de placer.
Siete alocadas juergas y movidas...
Siete que no acabaron nunca bien.

Siete destellos mientras te despedías...
Siete intenciones vagas en tu ser.
Siete fábulas viejas ya perdidas...
Siete corbatas que nunca me pondré.

Siete son las rendijas de mis puertas,
Siete, por las que miras, y me ves...
Siete en que tú fingiste que dormías
Siete de espaldas a mi sencillez.

Siete versos malditos, siete veces.
Siete que se repiten en tu piel,
Siete como una luz que se adormece
cuando no tiene nada que esconder.

Siete y siete... serán siempre una fortuna.
Y sin saber contar... no sale bien.

viernes, octubre 27, 2006

Y tu nombre...


Tu nombre...
Envenena mis sueños
en la noche,
y mueren desde lejos mientras corres.

Tu nombre...
Sacrificando versos...
Si no tienes que huir.
no entiendo porqué corres

Tu nombre...
Es lluvia en el desierto:
se oyen voces...
voces que en la distancia no conoces.

Tu nombre...
Salitre en tus mejillas,
sin que llores,
espera una mirada, luces ocres.

Tu nombre...
Se oculta bajo llave
en este cofre
de plata y rojas gemas, sotto voce.

Tu nombre...
Desgarrado y sediento,
ya no duerme...
y se pierde en esa estela cuneiforme.

Tu nombre...
Me envenenó por dentro...
¿Hasta dónde?
Prefiero que no sepas lo que esconde.

Tu nombre...
que envenenó mis sueños esa noche...
me ha permitido ver cómo tu miedo
ha terminado por robarte el pasaporte.


Y tu nombre...

lunes, octubre 23, 2006

Silencio venenoso


"¿Y ahora te vas...?" -le gritaba-. "Ahora ya, sin más, te marchas. ¿O es que estás esperando a que te empuje a hacerlo...? Porque tengo la impresión de que es exactamente eso... ¿Es eso lo que quieres?" -continuaba gritando mientras veía girarse el pomo de la puerta- "No puedo creerlo... no puedo creerte!! Aunque cuando lo pienso creo que es lo mejor... lo llevabas tanto tiempo buscando, ¿verdad?. No, no... no me mires así. Sabes de lo que estoy hablando... Y sólo pretendes hacerme tu cómplice..." -tomaba aire con fuerza- "Cómplice de lo que no eres capaz de reconocer... ¡¡¡ni aunque te maten!!!" -Rompiendo a llorar- "Porque... tienes miedo... ¡¡Mírame!! ¿Me oyes? Escúchame... Tienes tanto miedo que no sabes ni qué hacer cuando te miro a los ojos... ¡No sabes ni qué hacer! Prefiero no pensarlo... No quiero saberlo. Ya, no... No quiero que me lo digas. Prefiero pensar que sabes lo que haces... eso es, y que has pensado en tí, además de en mí, como me dices, para marcharte ahora de esta forma. Lo único que te pido es que seas tan fuerte cómo dices y que intentes mirarte al espejo pensando en todo esto... ¡Dios mío! Pensando en todo lo que llevas dentro y que has tratado de justificar de miles de maneras... Pero..., por mí, no lo pienses más: ¡vete! Y vete bien lejos. Lejos... donde no pueda verte, ni llamarte... ¡¡¡ni saber siquiera que existes!!! Vete... Y deja de jugar con mis sentimientos..."
De ese venenoso silencio del que están hechas las relaciones humanas.
También en el amor, como expresión íntima y rotunda de lo que muere cuando el silencio entra en juego, envenenando irremediablemente todo lo que toca.

viernes, octubre 20, 2006

Molinos de viento


¿Qué significará echarte de menos...?
¿Qué será para mí no tenerte tan cerca?
¿Dónde puedo encontrar la verdad
que, buscándote a ti, ha mojado mis letras?

¿Qué significará esperarte despierto...?
¿Qué será para mí no tenerte en mis sueños?
¿Dónde puedo encontrar la mitad
que, perdiéndote a ti, ya nunca encuentro?

¿Qué significará no mirarte a los ojos...?
¿Qué será para mí no besar más tus labios?
¿Dónde puedo encontrar tu carmín
que, tan lejos de mí, se quedó en este espejo?

¿Qué significará confundirte con alguien...?
¿Qué será para mí buscarte en otros brazos?
¿Dónde puedo encontrarme tu olor
que, sin que duermas aquí, se impregnó entre mis sábanas?

¿Qué significará ser molino de viento?
¿Qué será para mí resistir cuando sople el poniente?
¿Dónde estará, al final, el corazón que,
sin decirme un adiós, te llevaste tan lejos?
"...A una sombra, quizá sólo un resquicio,
de lo que se quedó y que a veces me encuentro,
apenas a tientas,
cuando camino bordeando el precipicio..."
Esto es algo que escribí hace ya algún tiempo, al final del verano, y que me he animado a publicar después de encontrar esta foto entre el millón de carpetas que tengo en el escritorio.
Es un pequeño latigazo que espero que les guste.
Marcos Calvo

jueves, octubre 12, 2006

Ya es de noche en el estrecho



El mar no te devolverá nunca esa tierra
Tampoco el agua que este sol se ha llevado
El viento no traerá con él semillas...
Del paraíso sólo quedaron cenizas.

Naciste en tierra virgen, nunca libre,
Creciste en la aridez, sin apenas raíces,
Pandemia, pan de arroz y cicatrices
Del hambre y de la sed que te persiguen.

Tu vida será un hilo en su madeja,
Tus sueños, líneas negras en papel,
Tu familia, un error en la cadena,
Tu existencia un punto negro en la ciudad.

Por no mirar atrás, sobreviviste,
aunque la realidad te arrugue el alma
Y el recuerdo desdibuje tu mirada
Aún crees que el blanco cumplira con su palabra.

Objeto de deseo eran tus minas, tu tierra, tus servicios en sus guerras,
Tus pozos, tus cosechas y tu plata,
Pero no eras tú su gema más preciada,
Ni serás nunca bienvenido aquí, en su casa.

Hoy juegan con tu vida en unas tablas,
Y gritan: ¡Pobrecitos! ¡Morirán en una balsa!
Cayucos en el mar buscan tierra prometida:
Si llegas, nadie te dará la bienvenida.

Qué saben de lo que es dormir con miedo?
Qué saben de ese frío que ahoga la voz por dentro?
Qué saben de la cruz en la moneda?
Qué sabes tú, si la cara nunca estuvo en tu reverso?

Tu vida será huir constantemente,
Tu existencia cruzar siempre una frontera.
Tus sueños serán corchos sin botella,
Tu objetivo, no mirar jamas atrás.

Con golpes saciarán tu sed, tu hambre.
Con gritos lapidarán tus derechos
Con desprecio pagarán lo que te deben,
Mientras limpian su alma... ¿pidiéndote papeles?

Y hundirás tus las lágrimas pensando en aquella tierra,
Árida y roja, quemada por el sol,
tan polvorienta como lo eran tus sueños,
Y desearás cambiarla por este cemento,
tan frío, tan esteril, tan cabrón.

Y ya es de noche a ambos lados del estrecho,
Y es de noche también en tu corazón.
Aún no sabes qué te espera al otro lado...

Pero tus sueños navegan viento a favor.


Esto sólo son los ecos del naufragio, la marejada aún está por venir.


Si alguna vez nos embarcáramos en desandar los pasos que nos trajeron hasta aquí, no tardaríamos mucho en darnos cuenta de que las diferencias no existen si nosotros mismos no nos empeñamos en que sea así.



¿Dónde está el sur y dónde el norte para tí?

miércoles, octubre 04, 2006

Cartas de (des)Amor

"Hoy te escribo esta carta
porque siempre te quejabas
de que nunca te enviaba
Cartas de Amor...

...Mi hospital de campaña,
mi amuleto de la suerte,
una firme barricada:
lo eras todo para mi.
Pero hay cosas en la vida
que son mucho más reales
que las ojos que las miran.
Dime qué fui para tí,
Dime qué fui para tí,
Dime si en algún momento
me llegaste a querer...

...Cartas de amor, cuando ya no hay amor
Cartas de amor, pero sin dirección..."
Mikel Erentxun


Sospecho que detrás de la luz, hoy no queda ya nada
y saldrá la mitad del ayer a buscarme en la noche
corazón, tu mitad, nada tuyo, tampoco más reproches,
que censuro en la retina de ese canto mediocre.

De miedo se murió, de miedo, la esperanza
De puro miedo cobarde, un miedo pasajero.
Esperaba ya tanto de sí, que rompió la baraja
Y dejó de jugar sollozando, sin soltarse del asta.

Sospecho que detrás de ti, hoy no queda ya nada.
Quizá, detrás de mí, la estela ensimismada,
Cabizbaja, que presa del abismo y la cadencia,
Desfila tambaleando la voz y la conciencia.

¡Y qué duro se hace mirar hacia delante!
Deshacer cada golpe... sólo con cada trago.
Desvelos, desastres de unos pies cansados,
Deshechos, de tanto andar sin encontrarse.

Y yo sigo estando tan perdido, tan mojado…
Llovido por la lluvia, viendo girarse el mundo,
Resguardado, sobrevolando leyes inmutables,
¿Dónde están mis monedas de chocolate?

Y tu voz ha perdido la piel, ha perdido la esencia.
Tus ojos son testigos, tus ojos, los de antes
Porque ésos, los de hoy, ya no serán los mismos.
Ese rayo de luz, tan tenue, ha girado el volante.

Entrar, salir, correr, huir hacia delante…
Aunque nunca llegases a ninguna parte…
Yo me planto hoy aquí… ni un paso más,
Ni un sólo paso más para mirar atrás.

El asfalto cabrón, entretejido a las arterias,
me matará por dentro dejándome sus huellas.
Y la verdad es plata, desdentada y huidiza,
Las cuentas del collar de perlas hechas trizas.

Al verlo me hago daño, me destroza,
porque no hay ni una verdad en tanto esbozo
Inmolarse y dejar pedacitos en todas partes
Toca mi piel y corre, corre como nunca antes.

Sospecho que el mar no se termina nunca
y remar puede ser una muerte perfecta.
Tropezar y caer es aprender a lo lejos
pero la vida se ve diferente… cuando estás en el suelo.


Una duda,
un espejo,
un sueño de mimbre,
una canción perdida,
una fragancia endemoniada y difusa,
una puesta de sol,
un pijama de cuadros,
un amanecer desde ese pelo largo,
una sonrisa imborrable en los labios…
y ese sabor a sal en tus mejillas,

que no merecían ni una sola de mis lágrimas,
ni una sola de las tuyas.


"El viento sabe bien que las banderas son las almas de los hombres,
por eso sólo sale y las ondea cuando va a despedirse, cuando viene de vuelta."

Marcos Calvo, Octubre de 2006

martes, octubre 03, 2006

Estatua de sal


Arriesgando la piel sin pensar en los pasos perdidos
hace falta tener valentía, y muy pocas certezas.
He podido crecer sin soñar, nada más que lo puesto.
Alentando poder caminar entre tanta maleza.

El tiempo no supo dejarme un cajón con tu ropa.
Tampoco me dejó escuchar la verdad de tu boca,
ni cuánto dejó tu rencor en mitad de la nada.
Ahora sólo me quedará el mar y ni una sola lágrima.

Yo ya puse mi piel a quemarse en la hoguera
Y no espero un reflejo de ti, ni ninguna quimera
No hay ventajas en sueños, ni hadas de cuento
No hay puntos ni comas... sólo quedan ya versos.

Soñar, era dar la otra mitad al mirarte a los ojos,
Me embebí en un berenjenal, que dejó sus despojos.
Empeñado en no pestañear, ni girar la cabeza.
Suspendí la verdad en el rincón que revoca tu ausencia.

Si guardaste un pequeño retal entre tanta prudencia
No te dejes llevar por la luz, y nunca te arrepientas.
Sal corriendo de aquellos fantasmas para que no te muerdan.
Échame a mí la culpa de todo aunque ya no la tenga.

No volví nunca desde la sensación, volví desde el olvido.
Y lo dejaré tal y como está, ¿será así más sencillo?
Y quizás es que tienes razón, y era más fácil antes,
cuando era una estatua de sal y podías odiarme.

¿No?

"...Volví a creer que se tiene lo que se merece
La vida es más compleja de lo que parece..."
Jorge Drexler

viernes, septiembre 15, 2006

Salitre en tus mejillas


"...Se conformaba con sentir cómo el aire arrastraba las olas del mar hasta la orilla. No pensaba en nada más mientras cerraba los ojos y se dejaba llevar como ellas, más lejos aún -pensaba-, donde nadie pudiera alcanzar para romper aquel momento.

Poco importaba ya que la lluvia se estuviera deshaciendo de los turistas, que iban desapareciendo de la arena dejando tras de sí una senda de pisadas, todas, en la misma dirección como un reguero de hormigas, cuando ella en realidad lo que sentía era que necesitaba estar sola. Mucho más sola aún de lo que había estado nunca. Lo deseaba tanto que dejó de percibir la algarabía y los coches arrancando apresurados para volver a casa. Y su empeño agradeció las primeras gotas que trajo el viento de aquella turbia tormenta que se acercaba, cada vez más gris, cada vez más cerca, aunque ella ni siquiera pudo darse cuenta.

"No pensaba en nada más mientras cerraba los ojos y se dejaba llevar
como ellas..."

Desde lo alto del acantilado, sentada sobre la hierba húmeda de la noche anterior, ensimismada, dejaba perderse la vista en el vaivén de las olas, mientras se liberaba de las esclavas azules que había comprado en el puesto de Rachid esa misma mañana, cuando aún reinaba el sol y las nubes no eran parte del paisaje. Apoyada con las palmas de las manos detrás del cuerpo, dejó caer su cabeza hacia atrás para abandonar el mar y descubrir el cielo: un cielo lleno de nubes grises y densas. En ese mismo instante volvió en sí, y se dio cuenta de que estaba sola, al fin, y que aún no había empezado la tormenta..."

"Salitre en tus mejillas... es un relato que nació de una mirada, en un segundo"

miércoles, septiembre 13, 2006

Carreteras por quemar

Recuerdo que hace tiempo escribí esto:

"...Que dormirte en la noche no sea
mojar una almohada con agua de sal
Que tu vida no tenga fronteras,
sino carreteras que están por quemar..."

























Y hoy tiene aún más sentido para tí, MaEQ

Esto no es sino un órdago al destino,
que hoy te pone contra las cuerdas
y mañana te devolverá más fuerte,
y más grande.

Una sonrisa,
de las que llenan la cara
y hacen grande el corazón,

lunes, septiembre 11, 2006

No cambiaré las comas de este cuento...

"Asusta el despertar, si no estás dentro...
pero hace mucho que me vi partir..."
Así daba comienzo el primer verso
que cayó de la luna, tras de ti.

Es leve el caminar de los recuerdos
aunque a su paso dejen un sentir...
algo que se apagará en cualquier momento
pero que no da luz, calor, ni hace reír.

La luna, entumecida entre el cemento,
no quiere ver ya más al sol salir.
Quizá ya se cansó: ganó el aburrimiento.
No encontró agujeritos para huir.

¿Cómo arremolinarse en un "lo siento"
si el corazón nunca ha dejado de latir?
¿Cómo cambiar las comas en un cuento
si ya no hay nada mío en tu jardín?

Y no hay una razón, o ya no existe,
para parar aquí, darse la vuelta,
y desandar la senda de ventajas
después de caminar mitad del cuento.

Ventajas eran tildes, ventajas eran comas.
Ventajas era el verso más triste en esta noche.
Ventajas será el cuento que no supe escribirte.
Ventajas era un sueño mucho más que imposible.

Y el sol no mira atrás, sino hacia dentro,
y sonríe: el dulce alivio de sentir
que todo terminó, como en un cuento,
cuando los labios llegaron al fin.

El cuento empezaría hoy sin ti.
El cuento, empezaría hoy, sin ti.
Él, cuento, empezaría hoy sin ti.
El cuento empezará... sin ti.

lunes, septiembre 04, 2006

How to forget your eyes...



How to forget your eyes...

How to forget your skin...

How to forget your smile...

Only if I... Only if I...

Only if I... kiss your lips.

Bisous, ma petite blonde...

miércoles, agosto 30, 2006

Historias perrunas

Hace tiempo que no escribo... bueno, miento, hace tiempo que no publico nada... porque escribir... escribo, aunque quizá el pudor... o más bien la dejadez me hacen maltratar desmerecidamente a este blog, este pequeño rincón lleno de telarañas, dónde parece que nunca pasa el tiempo si no me cuelgo, o me descuelgo, con alguna de mis perrunas historias a las que os tengo tan acostrumbrados (o acostumbradas...). Hay que joderse!!! Qué paciencia tienen algunos... y lo que os gusta releerme las chorradas!!! (Gracias, por cierto... no tienen por qué dejar de hacerlo, al menos no porque sea yo quién se lo diga!!!)



Lo que sí es cierto es que la mente vuelve (no sé si al cole) bastante despejada. La despreocupación se convierte en una forma de vida si la dejas opinar demasiado... pero también es un consuelo pensar que todos nos merecemos una tregua. Y es que yo soy un poco así, yo voy por rachas... aunque imagino que ya lo saben más que de sobra... y lo han podido comprobar por temporadas: hay que dejarme ir, verme marchar sin más, para que sea yo mismo el que luego vuelva, con más o menos decisión, al punto de partida (tres pasos más pa´trás o más p´alante). Y no es más que una forma de entender que sea el momento, que es el momento, o no, de partirse la cara... que es el momento, o no, para salir corriendo. No importa si acertamos o caemos. Ni más ni menos.

Al fin y al cabo, es cosa de un segundo, a veces dos, tomar la decisión equivocada... ¿Para qué emplear toda una vida arrepintiéndose? Tampoco es que yo acostumbre a reprocharme las cosas que he podido hacer y que no hice... a decir verdad, nunca lo hago... "fue por alguna razón", me digo siempre, aunque cuando lo piense... no me acuerde de nada. Al fin y al cabo, ingenua o inconscientemente, sigo teniendo la sensación de que si lo hice mal, pediré disculpas... y si lo hice bien... tendré que dar las gracias al destino y a mi queridísima abuela... que sigue rezando por mí... aunque yo, por convicción, nunca lo haga... y ella sea consciente, plenamente, de que conmigo ya no hay más remedio...

El caso es que hemos vuelto ahora que se acaba el veraneo (mis teclas y yo... no piensen mal, no es que tenga doble personalidad... no, todavía), y hemos vuelto con otra forma de mirar... no sé, con otro aire... algo más desenfadado, no sé si menos profundo, más directo... Yóquesé... les invito, ¿Porqué no?, a comprobarlo... si no tienen nada mejor que hacer, que leer o que ver en el telerio... no tienen más que entrar, si quieren, sin llamar al timbre: casi seguro que estaré despierto.

Os brindo algún que otro lametón perruno,

Marcos Calvo

lunes, julio 10, 2006

Hoy siento oscurecer


Hoy siento oscurecer más que otros días
La luz se va sin mí, sin más, se marcha.
Hoy tengo entre las manos la agonía
Que deja en la mitad de mis entrañas
Aquello que soñé mientras reía...
hoy sueño sepultado en la alborada.

De tí, sin duda alguna,

Un beso al corazón,
Hasta siempre.

martes, junio 13, 2006

Me basta con una de tus miradas


Crepitando el vinilo en mis sentidos...
¡Es música lo que oyen mis oídos!
A pesar de que no hay ningún sonido,

solo estás tú... es música porque estás tú.

Acordes de miel y de sal
que sólo me hacen volar...
Camino hacia delante sin fin
sin los relojes de arena.

El ritmo se acomoda entre mis dedos,
que se enredan en tu pelo
acariciando la tierra...
para dejarse enredar por la marea.

Y no hay otra verdad que mis sentidos:
puedo cerrar los ojos,
y estás adentro.
Y verte junto a mi,
que estás afuera...
me basta con una de tus miradas.

Amor, clave de sol, silvar al viento...
viendo marcharse el sol,
y su regreso...
me basta ver la luz entre tus ojos...

Sólo por despertar entretejido
a tus brazos de algodón...
a tus abrazos...
descuelgo tus alas del firmamento.

Me haces tan feliz, con tanto, con tan poco...
me basta con una de tus miradas.

Si despiertas,
búscame entre tu ropa y tus mejillas...
Bsssssssssss

viernes, mayo 19, 2006

Despertar, con la suerte a nuestro lado

A vosotros, que sois la salsa de mi vida
y que, casi sin quererlo,
me dais tanto con tan poco...















Estaré donde el destino me coloque
pero os tendré siempre cerca,
donde las venas se estrechan,
mirando siempre hacia el norte,
para brindar y brindar
por vuestros sueños y golpes.

SOIS LOS MEJORES,

Marcos

miércoles, mayo 17, 2006

Angel de la guarda


A cuatro palmos del suelo,
con cinco años de ensueño,
Seré tu ángel de la guarda...
Más allá del recuerdo.

Caramelos de freza para tí,

martes, mayo 16, 2006

Quiero verte volar


Quiero verte volar
Como el destino, que te trajo hasta mi norte.
Quiero verte soñar
Como la luz que baña el mundo de colores.

Quiero verte volar
Como un cometa a más de mil metros de altura,
Quiero verte soñar
Como tus ojos me cuelgan de locura.

Aunque el recuerdo siempre me haga de las suyas
Ya no tengo ni una sola incertidumbre.
No hago más que sonreír desde la cumbre…
Y toco el cielo cuando cuento con tu ayuda.

Quiero volver al lugar
Donde la noche no se acaba ni se oculta,
Quiero volver a soñar
Junto a tus ojos que responden sin preguntas.

Quiero verte volar
Volar conmigo sin la sombra de la duda,
Quiero verte soñar
Y que me lleves de la mano hasta la luna.

Aunque me lleven los demonios al infierno
He decidido volver a tirar los dados.
No sé decir muy bien cómo ni cuando,
Pero está claro que has llegado en buen momento.

Quiero volver a empezar
Cantando fuerte con tu voz como principio.
Quiero volar y volar…
Y que este viento me allane los precipicios.

Quiero volver a tocar
Tocar el cielo en el tejado de las musas,
Quiero poder despertar
Junto a tus ojos, tus manos y tu cintura.

Y si el destino me despierta en otro puerto
Donde las nubes sólo entiendan de tormentas,
De mentira, de dolor a manos llenas…
Esperaré por si se abre de nuevo el cielo.

Quiero ser tu verdad
Y tener cerca tus labios de caramelo.
Quiero poder respirar
Dentro del gran corazón que llevas dentro.

Quiero verte llegar
Con un manojo de ilusiones y de estrellas,
Quiero poderte esperar
O que me esperes tú, siempre despierta.

Quiero saltar del umbral
Y ver el cielo siempre azul, saber que es cierto.
Quiero verte feliz...
Porque tu lluvia me ha calado hasta los huesos.


Por tí, L,
bajo el sol, bajo la luz de las estrellas...
...Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la b.

martes, mayo 09, 2006

Espejismo en mis sentidos


En cualquier espejismo
siempre queda un recuerdo.
Si forjaste un anhelo…
Fue a costa del abismo.

El albor no regresa,
Ni tampoco su estela.
Sólo queda un destello
en la luz de las velas.

Polvo de luz,
Polvo de estrellas.
A caballo entre el cielo,
En mitad de la tierra.

Y un sutil esperanto
Ha movido su lengua
Para darle a tu canto
Ese brillo de estrellas.

Azulado es el tiempo
En mitad de la nada,
Cuando soplaba el viento
Que meciera tus alas.

Polvo limpio en los ojos
Lágrimas de inocencia,
A caballo entre el cielo...
Y en mitad de la tierra.

Es el polvo de estrellas quien sin querer me ciega,
me ciega los sentidos... no tenerte más cerca.

A tí, A.
Será cosa del recuerdo o un capricho del olvido.

domingo, mayo 07, 2006

El beso que nunca te dí...


El beso que guardé, se quedó sin mejilla.
Quizá se desprendió, sin que me diera cuenta…
No sé si de esperar se marchó de puntillas,
O alguien me lo robó… sin darme alguna pista.

De mis cuentas pendientes,
Siempre en números rojos,
El beso que guardé
Se marchó con tus ojos.

Me acuerdo, sin querer, del beso enmarañado
Que no llegó a tu piel porque quedó en mis labios
Más de una vez soñé… con habértelo dado:
“Quise y no pudo ser…” escribí en el diario.

Con un recuerdo en la mente
Apresado en cerrojos
El beso que guardé…
Revolotea aún... en mis ojos.

El beso que guardé se perdió en mi cartera
Esperando verte llegar, esperando tu vuelta,
Pero perdí la razón como una enredadera
Que, por buscar el sol, no entiende de fronteras.

Y debí ser más valiente,
Pero me olvidé el arrojo,
El beso que guardé
Huyó sin ver tus ojos.

La tierra está perdida de latir por tu ausencia
No sabe qué decir aunque te sienta muy cerca
La espera no es mortal, pero hiere la urgencia
Al fin y al cabo perdí poco a poco la inocencia.

Y debí ser más valiente,
Pero me olvidé el arrojo,
El besó que nunca que te dí…
Me hizo no olvidar tus ojos.

El beso que guardé, vivirá entre mis dedos.
Al menos si el recuerdo me salva de perderlo
No sé muy bien por qué, sigo pensando en ello,
No sé muy bien por qué… me muerdes aún en sueños.


A lo lejos se vislumbra el horizonte,
¿A dónde van a parar los besos que no me das?

Marcos,

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"Tu beso se hizo calor;
luego el calor, movimiento;
luego gota de sudor;
que se hizo vapor, luego viento...;
...movió el aspa de un molino;
mientras se pisaba el vino;
que bebió tu boca roja."

Jorge Drexler, "Todo se transforma"
Pertenece al disco "Eco" - 2004


martes, abril 25, 2006

Serenidad


De luz, de arena y agua son mis sueños
Color de mermelada, albaricoque...
Al aire se orearán las rasgaduras,
las nubes volverán... sin que el agua me toque.

Son aires de verdad,
son sueños de cristal...
espigas buscando el sol desde el trigal
son almas sin carton,
desprovistas de la trampa al corazón.

A pesar de vivir del desconcierto
sigo pintando con pinceles en el cielo,
sigo creyendo en mi, sigo en la brecha...
quizá me sobra corazón, me faltan flechas.

Sueños de cristal,
Sueños de verdad...
Dulces de calor, luna turquesa,
como la sensación que dejará en los labios
la húmeda sinceridad que el alma expresa.

(Porque, a veces, te encuentras contigo mismo...)

lunes, abril 10, 2006

Un mar de nubes

Navegar a bordo de un sueño de mimbre
Ya casi sin ver, bordeando la tierra…
por un mar que castiga mi piel en salitre,
en salitre del aire que sin querer me ciega.

Anhelos de un mar que hoy es sólo de nubes...

martes, marzo 21, 2006

Tan sólo con un dedo

Si eres capaz, tan sólo con un dedo,
de tapar el sol... y lograr que no te vea:
Eres capaz ya de casi todo...
de eso y mucho más... aunque no lo creas.

"Polvo y alas rotas
en el temblor de una partícula de nada..."
(De Manolo García - Ardió mi memoria)

domingo, marzo 12, 2006

A los ojos...


Como quien mira a los ojos
tratando de encontrar el firmamento.

A Julia,

viernes, marzo 10, 2006

Caramelos de Freza

Caramelos de fresa en tus mejillas
Te delatan, te sonrojan en la piel
y dicen de tus sueños, maravillas
mucho más grandes de lo que podrás crecer…

Que serás, y eres, de azúcar,
Piruleta, pizpereta sonrisa en tu boca
Y tu risa, desmedida e inocente,
Casi loca… doblega mi sensatez.

Nunca pude imaginarte tan inmensa
Aunque sé bien que lo eres, yo lo sé.
Nunca pude ni pensar que te quería
Tanto como te puedo querer…

Mi cabeza te alejaba, al saber cuanto dolía…
No poder contarte cuentos,
No poder jugar sin tiempo,
No curarte las pupitas al caer.

Sin embargo, apareciste… a hurtadillas
A abrir la puerta corriendo… sin saber
Que era yo, de nuevo, Coco…
Coco-loco…abuelo de mentira y de papel.

Me abrazaste… sin pensarlo,
Sin dudar, sin saber qué debías hacer…
Y tus brazos me rompieron las cadenas
Me llenaron de alegría y de porqués.

Me sentí como un viajante
Que volvía de nuevo a casa
Otra vez,
Me doblaste, poco a poco… sin querer.

De rodillas, pequeñito me quedé
Y tú qué grande… arañando el cielo
A pocos palmos del suelo…
¡¡¡Qué grande que vas a ser!!!

Lengua de trapo y de flores
que está aprendiendo a leer
Y todo a tu alrededor… es de colores
Del sueño de un cuento el pincel.

Y aprendes del aire al pasar
Tus ojos pueden ver mucho más
Acaso que los míos, o los demás…
Gracias a tu indomable ingenuidad…

Y al Alba, el Rocío… despertará
Justo en ese momento,
tus ojos arropados de pestañas
se abrirán al cielo abierto, se abrirán.

Niña de chocolate y manos zuzias
Que dejaste en mí tanta y tan pura vida
Haciéndome soñar como tú sueñas
Volver a ser un niño como nunca…

Algún día te reirás de tantas cosas
Si las recuerdas, a ellas y a mí…
Quizás aún revoloteen las mariposas
Y queden flores en tan inmenso jardín

Brindis al sol, dicen las hechiceras…
Por tu inmensa sonrisa, eternamente,
Porque serás feliz, sin ser princesa,
Por los caramelitos, siempre de freza.

Y siempre, Rocío del Alba, por ti.


A tus casi cinco años, por tus cinco sentidos... siempre atentos, siempre ingenuos.

A tu lengua de trapo,
los ojos de gato,
Tus manos de zapo,
nariz de conejo y tus orejas...
llenas de caramelos para tí.

domingo, marzo 05, 2006

Un día yo te vi volar...





Tengo el alma ensimismada de volar
Alrededor de tus ojos, tu sonrisa…
Ya no sé muy bien si me lleva la brisa,
O es el mundo que ha dejado de girar.

Encadenas tus palabras a mi ser,
Latigazos, cada vez que pestañeas,
Y descubres en mis ojos las mareas
Desbocadas por la luna de tu piel.

Son tus labios, son tus gestos…
Es tu voz que para el tiempo
Eso, y todo…
…lo que hay a tu alrededor.

Que se para en un momento
Para descubrir que es cierto
Que eres ella…
Que eres tú la que cayó.

Mis latidos galopando sobre el mar
Me salpican de una sal de fruta fresca
Ahí no hay más que sol de dulces primaveras
Maduradas con sonrisas de soñar…

Y si el mundo se ha parado hoy por ti
Es tan cierto como que caíste del cielo
Para volcarme del suelo
y devolverme… las ganas de sonreír.

Son tus labios, son tus gestos…
Es tu voz que para el tiempo
Eso, y todo…
…lo que hay a mi alrededor.

Se paró de golpe el tiempo
Para hacerme ver que es cierto
Que eres tú, niña morena,
Ese ángel… que del cielo se cayó.

Soy un tipo muy normal, sencillo y franco,
Y un sincero manojo de sentimientos…
Un iluso que aún puede soñar despierto,
Y un soldado que nunca disparó al blanco.

Tengo un corazón blandito y sin disfraz,
Y un saco llenito de un montón de sueños,
Mis manos para luchar sin armamentos,
Y una vida para hacerlos realidad...

También traigo mi pasado al caminar
Que acompaña cada uno de mis momentos
Mientras fijo la mirada al firmamento
Que mañana sólo quiero despertar…

Tengo el sueño encaramado en una nube
Y un montón de caramelos, nata y fresa,
No soy más que las cartas sobre la mesa
Nunca pude ofrecer más que lo que tuve.

Son tus ojos, mis adentros
Sólo tú paras el tiempo
Eso, y todo…
…lo que hay a mi alrededor.

Se abrirá mañana el cielo
Para hacerme ver de nuevo
Que aún existes…
Como ángel… que del cielo se cayó.

Y si caigo: siempre tendrás un lo siento.
Si preguntas, nada más que la verdad.
Si te asustas, te resguardaré en un cuento.
Si me engañas, no volveré nunca más.

Y si sueño, tendrás almohadas de nubes,
Si despierto, todo lo que llena el mar.
Si te enfadas, yo te esperaré en silencio…
Si sonríes, tengo todo… nada más.

Son tus ojos, lo que quiero,
y tus besos,
Eso, y todo…
…lo que hay alrededor.

Se abrirá mi piel por dentro
Para hacerme ver que es cierto
Ya no hay duda:
Un día yo te vi volar… y lo recuerdo memorablemente.

Te debo una sonrisa más...

miércoles, febrero 22, 2006

Despertar















Despertar embravecido como el mar
Es parte del rumor que muerde de latir
Sin mucha explicación, casi pestañear
Dar sentido a la razón que desea partir.

Es sólo un día gris, de un frío y triste gris…
Horas de salvación, minutos de locura
Oscuro día gris, de un triste y frío gris
Ya no más compasión, ya no más amargura

Yo empeñado en caer, devanando los sesos
Aliento de cristal, garganta en fuego ardiendo
Nada que reprochar, no hay nada entre los dedos
Osada es la pasión aunque ganen los vientos

Taimada sensación en las manos, de versos
Ensenadas de luz, arena y cal en los anhelos

Queriendo mascullar, enquistado el veneno,
Una voz dice ser la única del recuerdo
Isótopos de luz salivan en silencio
Esperando la vez, esperando el momento
Rasgados de la piel que separa el empeño
Oscura es la razón que clama desde dentro.

Ojeroso recuerdo la sal de aquellos sueños
La verdad ya no duerme conmigo tan lejos
Viviré del camino que me trajo el recuerdo
Imaginando el solsticio que dejó ese silencio

Devastado el desierto y borradas las huellas
Apresado el destino en un bosque de estrellas
Trataré de encontrarme a mi mismo sin ellas
Enhebrando una aguja de furor que no llega

Daría un grito en el cielo que volviera a la tierra
Empeñado en golpear a ese sol que no sueña
Más no tengo razón para echarle la culpa
Imagino que el mar no terminará nunca

Pasa el tiempo al rasgar cada página muerta
Abocado a mirar atrás si golpean la puerta
Raras veces sonrío si se ahuecan las alas
Arrinconar la tempestad de la voz de la nada

Soledad es el nombre de una musa empañada
Irradiando la paz y el dolor que desgrana
Es mujer, ya papel, del color de las aguas
Mar de sueños y fe, mar de luna sin calma.

Para ahuyentar el dolor hecho castigo
Rescato del arcón pesadillas que hablan,
Esperan la verdad, y no juegan contigo,
Mi verdad vale más que mil crudas palabras.

Unos versos caprichosos...
han querido despertar la tempestad que hoy arde dentro.

jueves, febrero 16, 2006

Igual que llegó... se ha ido


E igual que llegó… se ha ido. Casi sin querer entrar, se fue caminando, calle abajo, con media sonrisa en los labios mientras pensaba en todo esto. Mientras se le deshacían los pensamientos en la cabeza y confirmaba sus expectativas, mi esperanza, escurridiza, se marchaba ensimismada calle abajo, entre el pequeño espacio que quedaba entre los adoquines de la acera y las suelas de sus botas, paso a paso. Casi sin tiempo de respirar de nuevo, ni siquiera intercambiar unas palabras, pasé a formar parte del olvido. Sin más pena ni gloria, fui vencido… más por las circunstancias que por las desavenencias que tengo con el destino.

Un olvido escurridizo y pasajero, como la ilusión de un niño que, pegando con insistencia la nariz a ese cristal que le separa de su sueño, tiene que abandonarlo, ya vencido, por la tozudez de las circunstancias y por su mamá, que tira de sus sueños y de su brazo, para continuar caminando calle abajo.

Fue un sueño excepcional, mientras duró. Aunque, a decir verdad, fue sólo mío. Del que despierto hoy, más ensimismado que vencido.

lunes, febrero 13, 2006

Quimeras

Una voz despedaza sus recuerdos
Tratando de ahuyentar las pesadillas
Que forjaron las mil noches de silencio
en alforjas de quimeras y caricias.

Quimeras… Caricias
Sin piel, sin voz, sin otro corazón…

Al tiempo en que afilaba su navaja
Dejaba de mirar la luz del día
Desoyendo los deseos y las palabras
Osó fijar la fecha de partida.

Deseos…Palabras…
Sin piel, sin voz, sin otro corazón…

Y la luna fue testigo de su afrenta
Con él, consigo mismo, lucharía,
Por no volver atrás, alma sedienta,
Hasta dejarse el corazón, quizá la vida.

Un alma… sedienta…
Sin piel, sin voz, sin otro corazón…

Enconando la mitad, mitad sería
de una piel resquebrajada, dolorida,
dónde posar una mirada ya perdida
y mantener esa verdad, media sonrisa.

Mirada perdida… Media sonrisa…
Sin piel, sin voz, sin otro corazón…

Pasión de contrabando lleva dentro
Que ciega la razón, la voz se rompe.
Sus sueños son azules, pensamientos
Que se ordenan y revuelven en la noche.

Sueños azules… Revuelven la noche…
Sin piel, sin voz, sin otro corazón…

Sabía bien que a dentelladas moriría
Y morirá, sin duda, morirá algún día
Posiblemente, en una cueva hoy escondida
Donde esa piel no sea su punto de partida.

A dentelladas…una cueva escondida…
Sin piel, sin voz, sin otro corazón…

Es parte de la luz del mediodía
Pero es noche, también, a las estrellas
El brillo trae la luna que, escondida,
puede verla, cada noche, siempre bella.

Brillo de luna… es noche a las estrellas
Sin piel, sin voz, sin otro corazón…

De quimeras, esencias y pesadillas…
Sin piel, sin voz, sin otro corazón…


Viento volador...bajo la piel de una pasión.

domingo, febrero 05, 2006

Una sugerencia cinematográfica...

"El Jardinero Fiel" (The constant gardener, 2005)
Basada en la novela de John Le Carré.

Una verdadera obra maestra,

No se la pierdan. ;-)

sábado, febrero 04, 2006

De una calle en el olvido

Me acusaba con su mirada perdida desde la lejanía. Al fin y al cabo, yo era un hombre más que se cruzaba, literalmente, en su camino. Aunque reconozco que no fue del todo así. Fue mi mirada la que se cruzó con ella al caminar o, por lo menos, con lo que hoy quedaba de lo que fue. Rompía de un plumazo, en su caminar, cualquier parecido con lo que pudiera ser un movimiento asociado al ritmo, tambaleando su trayectoria al gusto del azar y de la gravedad.

Algo me empujó súbitamente a cambiar de acera. Algo, no sé muy bien por qué, me hizo cruzar la calle sin apenas tener en cuenta el tráfico habitual, ni los coches y las motos que suelen embocar esa calle con una mezcla de ansia y despotismo para con los viandantes, sin tener en cuenta a los peatones apostados a ambos lados como fichas anodinas de ajedrez.

Y es que antes de irrumpir el negro asfalto para alcanzar la otra orilla, casi sin pensarlo, embosqué un cigarrillo entre mis dedos mientras me tentaba los bolsillos con el ánimo reflejo de hallar un mechero con el que dar vida a ese infortunado pitillo y aportar un poco más, y digo un poco, de humo sin piedad a mis pulmones.

En ésas estaba cuando, involuntariamente suicida, logré llegar a la maltrecha senda que quedaba entre la fachada del Ministerio de Justicia y los bolardos comunicantes con el alquitrán, por la que, justo de frente, venía ella como un péndulo asustadizo.

Ni siquiera me dio tiempo a colonizar el bordillo cuando se concentró en mirarme a los ojos despistados para pedirme un cigarrillo que sabía con certeza que tenía. Un aspecto denostado y ojeroso delataba el cansancio que portaba en sus adentros. Una lata de cerveza en la mano izquierda que, semioculta en un jersey de gran tamaño que parecía haber dado de sí hasta el límite, daba de un plumazo la razón a la lamentable imagen de derrota casi eterna y repetida ya en sus ojos y su rostro.

[Continuará...]

viernes, febrero 03, 2006

Lo que se me escapó de un suspiro...

"...Entonces...
yo daré la media vuelta
y me iré con el sol...
Cuando muera la tarde..."

"La media vuelta" - José Alfredo Jiménez (México)

martes, enero 31, 2006

Y detrás del sol...



Al abrigo del recuerdo
arde una vida,
aunque el sueño fuera cierto
mientras dormías.

Embebido el horizonte,
calla la brisa
Sin pañuelo en que soñar...
Viviendo deprisa.

Y detrás del sol no hay nada,
No busques nada.
Detrás de la luna…
Sólo queda tu mirada.


Empeñaste cada palmo,
Cada caricia…
Sin pensar: “…mañana es tarde”
Polvo y cenizas.

Limbo de huecos sombríos,
vientres de leche.
Que soñaban con volar,
con sólo verse.

Y detrás del sol no hay nada,
No busques nada.
Detrás de la luna…
Sólo queda tu mirada.

De medias verdades,
en medias mentiras...
Quedará siempre dolor,
batallas perdidas.

Se rindieron hoy, al fin,
las pestañas del alma.
A gritos, compasión,
llorando las palabras.

Y detrás del sol no hay nada,
No busques nada.
Detrás de la luna…
Sólo queda tu mirada.


Y a menudo sueño en pie,
sueño con esa sonrisa:
la de después de besar …
tus labios de mentira.

Y a menudo estás aquí,
A menudo, te marchas.
Como el sol que vive en ti…
Que extraño cuando falta.

Y detrás del sol no hay nada,
No busques nada.
Detrás de la luna…
Sólo queda tu mirada.


Y detrás del sol no hay nada,
No busques nada.
Detrás de la luna…
Estará el sol… para mirarla. (y/o mimarla... lo que ustedes prefieran)


Un guiño al corazón, y otro a ustedes... que son parte del telón de mis canciones.

Gracias, como siempre,

De todo corazón...

Marcos Calvo

jueves, enero 26, 2006

Weakness [...o la debilidad del alma]

Volqué toda esperanza en aquel vaso
Lleno de alcohol infiel, lleno de trazos.
Buscando una verdad, bebí mentiras.
Y el alma vomitó por las heridas.

A plena luna fui ruido de copas
A pleno sol, derrame de mil gotas
Agua de sal, que corre cristalina
Curando al mismo tiempo en que camina.

Sangre de sueño en piel de panacea
Que hacen que te sienta y no te vea,
Sueños sin alas que vuelan, y que vuelan
hasta que ese latir los trae de vuelta.

La luz no brilla más con tantos grados
Al alba, desperté colmado en rayos.
Y el cuerpo dolorido de ataduras
Que daban la resaca por cordura.

Me arrastra el vendaval de ese capricho
Que mata sin morir, como un mal bicho.
Al encontrar cristal en mi costado
La almohada recordó el sabor salado.

Se filtra el esplendor, vapor de hielo
Que quema de rozar, de desconsuelo.
La voz se pierde en su camino ausente
Aunque el recuerdo vuelva…
intermitentemente.

[As Strangers in the Night... Dreaming above the weakness]

jueves, enero 19, 2006

La cara oculta de la luna


Se miraba en el espejo como una adolescente coqueta y apasionada, mientras regalaba todo un catálogo de furtivas sonrisas a aquél cristal adosado al exterior del fotomatón. Se afanaba en darle vueltas a un pañuelo azul en su cuello, buscando la adecuada posición hasta encontrar la más idónea, la que quedaba bien, ante sus ojos. No era domingo, pero eso daba igual. Tampoco era ya una adolescente, ni la esperaban en ninguna parte para ir al cine o para pasear por la avenida. Era aquella forma de reflejarse, a pesar de todo, con la habitual forma de mirar que sólo poseen las mujeres, en su innato seducir, siempre incansable.

Quizá se percató de mi presencia y, sin que me diera cuenta, me descubrió espiando su quehacer pero, de ser así, siguió fingiendo, como sólo ellas saben fingirlo, con su dulce orgullo. Convencida de haber encontrado la posición correcta, se giró dejando atrás aquél espejo, volviendo a la verdad de bolsas blancas, harapos y cartones de un rincón que era su casa, desde hace ya algún tiempo. Aquel fotomatón no era su techo ni el suelo adoquinado era su tierra, algo evidente por el color de su piel, negra, y el pelo rizado y también negro que asomaba donde aquel gorro de lana no alcanzaba a cubrir por completo su cabeza.

El invierno es más que ingrato en estas calles y sus manos, ya curtidas, maltratadas por el frío, revelaban en sus dedos muchas noches sin dormir entre cartones, muchas noches de apretar los dientes sin soñar, sólo perdiendo el sentido. Un millar de bolsas blancas de distintos supermercados rodeaban lo que era su estancia, sin saber qué contenían, se podía intuir que, desde luego, eran la poca herencia recogida y acumulada en cierto tiempo. Dos grandes garrafas de agua, de plástico, transparentes, algunos trapos y lo que parecían zapatos viejos culminaban el resto del equipaje que, junto a las puertas de aquel Champion, podía mantener “expuesto” ante los ojos de los viandantes...

[Continuará...]

domingo, enero 15, 2006

Hoy volvió a llover...



Y el resto de la historia... de sobra la conocen.

[Esperando una borrasca... de palabras... la tormenta es inminente entre los dedos]

sábado, enero 07, 2006

Para no olvidar


“De un tiempo lejano a esta parte ha venido perdido,
sin tocarme la puerta, recuerdo entrometido.
De un tiempo olvidado ha venido un recuerdo mojado
de una tarde de lluvia, de tu pelo enredado...”
["Para no olvidar" – A. Calamaro. Los Rodriguez]


Otra vez me ví llovido por la lluvia. Y fue, como viene siendo habitual últimamente, una experiencia demoledora para mis sentidos. No puedo evitar sentirme vivo, quizá más vivo que nunca, bajo la lluvia que cala mis adentros, limpiando mi piel y disolviendo en agua el barro de esos fantasmas que ocasionalmente, como protagonistas de mis más remotas pesadillas, me devoran la mitad de lo que es mío.

La noche se abandona al ruido terso que producen las gotas al latir en el
asfalto.

Sin embargo, ya tuve, como bien saben ustedes, más de una experiencia parecida con la lluvia que cae del cielo. En este Madrid, lo reconozco, una lluvia algo mugrienta e insalubre pero, al fin y al cabo, lluvia. Por mi parte, me temo que empieza a ser una tentación irrefrenable, sólo comparable a las que puedan tener los mal llamados locos, aquello de dejarme empapar por las gotitas que golpean los cristales para recorrer las calles buscando una vía de escape que las deje llegar hasta las alcantarillas. Sentir en la cabeza esa humedad poquito a poco, un agua que enreda el pelo y busca un lugar por descubrir, una pequeña hendidura por donde colarse y deslizar su encanto, hasta alcanzar en su viaje la punta de la nariz. Empañando mis gafas, irremediablemente, mientras enjuaga el pensamiento y baja la temperatura.

Las calles, vacías e inundadas en mil diminutos ríos, ven pasar corriendo a más de un cobarde que olvidó en casa el paraguas. También a los que esperan una tregua, bajo un mal soportal o marquesina. Un coche con las luces encendidas espera la hora de partida a través de los cristales empañados. Yo sigo caminando entre corrientes y cruzo, sin mirar a ningún lado, las calles, una y otra, mientras me río del color de los semáforos.
La noche se abandona al ruido terso que producen las gotas al latir en el asfalto. Es una procesión de abandonados: caer no es el final, sino todo lo contrario. Y mientras camino a casa: nubarrones, que poco a poco van buscando otro lugar donde disolver los esquemas, los pretextos. Escondo el cigarrillo bajo mi mano, tratando de que no se moje más de lo necesario. ¿Será verdad que pierdo a cada paso el paso dado? No es más que caminar, pienso en voz baja, mientras trato de entender el enunciado. Es posible que sea así, seco o mojado. Me gusta caminar al fin y al cabo… pero no es importante para mí contar los pasos. Si fuera así, de nada hubiera disfrutado.
[Gracias por seguir ahí... a pesar de tanta intermitencia, pero aún tengo muchas cosas pendientes de publicar y que, espero, llegarán prontito. Manténganse a la escucha. STOP.
Un abrazo, STOP]

miércoles, diciembre 14, 2005

Respirar...

Simplemente, respirar...


Disfruten de respirar... es un placer.

;-)

sábado, diciembre 10, 2005

My way...


Majestuosa canción... eterna, en el corazón.
Mi pequeño homenaje...

MY WAY
by Frank Sinatra & Paul Anka

And now, the end is here,
And so I face the final curtain.
My friend, I'll say it clear,
I'll state my case, of which I'm certain.
I've lived a life that's full,
I travelled each and every highway.
And more, much more than this,
I did it my way.

Regrets, I've had a few
But then again, too few to mention.
I did what I had to do
And saw it through without exemption.
I planned each charted course,
Each careful step along the byway.
And more, much more than this,
I did it my way.

Yes, there were times,
I'm sure you knew,
When I bit off
More than I could chew.
But through it all,
When there was doubt,
I ate it up and spit it out.
I faced it all and I stood tall,
And did it my way.

I've loved, I've laughed and cried.
I've had my fill, my share of losing.
And now, as tears subside,
I find it all so amusing
To think I did all that.
And may I say, not in a shy way,
'Oh, no, oh, no, not me, I did it my way'.

For what is a man, what has he got?
If not himself, then he has naught.
To say the things he truly feels
And not the words of one who kneels.
The record shows I took the blows
And did it my way.

Yes, it was my way.

[Traducción:]

A MI MANERA
por Frank Sinatra

Y ahora, el final está aquí,
Y entonces enfrento el telón final.
Mi amigo, lo diré sin rodeos,
Hablaré de mi caso, del cual estoy seguro.
He vivido una vida plena,
Viajé por todos y cada uno de los caminos.
Y más, mucho más que esto,
Lo hice a mi manera.

Arrepentimientos, he tenido unos pocos
Pero igualmente, muy pocos como para mencionarlos.
Hice lo que debía hacer
Y lo hice sin exenciones.
Planée cada programa de acción,
Cada paso cuidadoso a lo largo del camino.
Y más, mucho más que esto,
Lo hice a mi manera.

Sí, hubo oportunidades,
Estoy seguro que lo sabían,
Cuando mordí
Más de lo que podía masticar.
Pero al final,
Cuando hubo duda,
Me lo tragué todo y luego lo dije sin miedo.
Lo enfrenté todo y estuve orgulloso,
Y lo hice a mi manera.

He amado, he reído y llorado.
Tuve malas experiencias, me tocó perder.
Y ahora, que las lágrimas ceden,
Encuentro tan divertido
Pensar que hice todo eso.
Y permítanme decir, sin timidez,
'Oh, no, oh, no, a mí no, yo sí lo hice a mi manera'.

Pues que es un hombre,
¿qué es lo que ha conseguido?
Si no es a sí mismo, entonces no tiene nada.
Decir las cosas que realmente siente
Y no las palabras de alguien que se arrodilla.
Mi historia muestra que asumí los golpes
Y lo hice a mi manera.

Sí, fue a mi manera.



Con cariño, como siempre, "a mi manera"...

Marcos

jueves, diciembre 08, 2005

A tientas...

A tientas con la vida
Imaginando… el relieve en tu pared.
Tratando con cariño cada palmo,
Cada estrofa de tu ser…
¿Y quién me hará volver…?

A tientas, desencuentro,
Retazos de una vaga voz que sé
Muy bien que ya no muere, ni vive
En la esquina del porqué.
Quizá perdió la fe...


Marcando, poco a poco,
El ritmo de una noche por hacer
Ya todo es un instante,
El siguiente… será el del amanecer.
¿Quién sabe si en la piel?


Regalas, suavemente,
Sonrisas, inconclusas, poco más…
Miradas que no mienten…
Y tampoco… quieren decir la verdad.
Tal vez quieren jugar…

De pronto te concedes
Un segundo, un minuto, nada más.
Se muerde la presencia,
La conciencia… no te dejará marchar.
La guerra no se libra sin luchar.

Se alzaron los cuchillos
y las dagas tienen hambre, tienen sed.
Perturban la mirada, el veneno
es amapola, duro y dulce a la vez.
Fiebre por revolver.

Sangrienta la batalla,
A muerte, muerden lanzas en la piel,
Que tensan, y no matan, cada palmo
A dentelladas… de placer.
Ya no me rendiré.















Espejo sin reflejo
Tan oscuro que no sabe si creer.
La luz que guía a los locos
Que no siguen los designios del papel…
Los locos son osados… sin querer.

Retorcidas las sombras
Son amigas del abismo, en su latir...
Acostumbran a enraizarse, sin mirar.
Son ansias, desveladas, por salir.
Se vislumbra el final.

lunes, diciembre 05, 2005

Si no fuera por tí




Me permito publicar algo que escribí hace ya tiempo y que no he querido dejar en ese baúl del olvido, sin fondo, dónde todo se pierde, salvo el recuerdo.
Espero que les guste... viene de lejos pero de muy dentro.

Sean Felices,
Marcos Calvo


-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.


Si no fuera por ti,
Lograría ser yo mismo.
Si no fuera por ti,
Tampoco sería el mismo.

Ahondando en mi pasión
Encuentro desenfreno.
Airado en la razón
Que puebla tu veneno.



<<...Me encuentro con las sombras
que esperan tras mis pasos,
pasos que no se nombran,
porque duele nombrarlos...>>

Si no fuera por ti…
Estaría hoy tan lejos.
Tan lejos del pasado…
borrado del recuerdo.

Me encuentro con las sombras
que esperan tras mis pasos,
pasos que no se nombran,
porque duele nombrarlos.

Si no fuera por ti…
No tendría voz el miedo.
Quizá yo no sabría
Muy bien cómo entenderlo.

Es casual el oblicuo
Rayo de luz que esquivo,
Aunque parezca ambiguo
Prefiero el sol, bandido.

Si no fuera por ti,
porque ya no te quiero…
Sería un pequeño pez
En medio del océano.

Feliz e ingenuo pez,
Nadando sin remedio.
No como aquella vez
En que nadé en tu pelo.



<<...Si no fuera por ti.
Todo sería más bello.
Sin ti, yo fui feliz,
Antes de conocernos...>>

Si no fuera por ti,
Sería feliz, al menos,
Pensando en que sin ti
No tendría esos recuerdos.

Ni nada que me ate
A tanto desenfreno.
No quiero ese combate,
Ni el azul de ese cielo.

Si no fuera por ti…
Si tú ya no existieras…
Todo sería más fácil,
Al menos por mi sueño.

Dormir sería sencillo
A pesar del invierno.
De este viento tan frío
En forma de silencio.



<<...Allí donde las sombras
No tienen voz ni eco.
Allí donde tu nombre
no arruga mis adentros...>>

Si no fuera por ti.
Todo sería más bello.
Sin ti, yo fui feliz,
Antes de conocernos.

También lo fui contigo…
Pero no, ya no me acuerdo
Quizá porque es verdad,
Quizá porque no quiero.

Si no fuera por ti…
No puedo más con esto,
Deseo que te vayas,
O irme yo muy lejos.

Allí donde las sombras
No tienen voz ni eco.
Allí donde tu nombre
no arruga mis adentros.

Si no fuera por ti,
Que me llegaste dentro
Sería hoy más fuerte
Tan duro como el hierro.

El óxido me come,
Como come el destierro,
De un ángel que se marcha
Cuando acaba el silencio.



<<...Eres albor de un día,
Forjado a fuego lento.
Mañana será mentira
Que te llevé…muy dentro...>>

Si no fuera por ti…
Ni por lo que te amé.
Tanto para olvidarte:
No recordar tus besos.

No quiero más de ti…
Ya nunca más…es cierto.
Sino de mí, conmigo.
Hasta el purito infierno.

Si no fuera por ti,
No harían falta versos
Para morir en vida,
Y sentir que me muero.

Eres albor de un día,
Forjado a fuego lento.
Mañana será mentira
Que te llevé…muy dentro.


A la tormenta caprichosa de tu recuerdo,

domingo, noviembre 27, 2005

Cuando llegue el momento...


Aunque no vi nacer tu sonrisa,
Me devora la prisa…
Ya soy parte ella.

Aunque no estuve allí, a la luz
De tu luna plateada
Me hace feliz tu existencia
Simplemente,
Tu perdida mirada…

Al girarme te encuentro
Te descubro tan frágil…
Tan sencilla, tan bella.
Eres tanto de ella, y de él.
Y te siento tan cerca,
Aunque estés hoy tan lejos,
tan lejos de mí…

<<...Lo sabrás cuando llegue,
Cuando llegue el momento
En que escuches mi voz
Y presientas mi ausencia.>>

Ni siquiera imaginas,
Lo que llego a quererte,
Tú, siendo tan pequeña,
Eres Julia, sonrisa morena:
Un dulce de estrella.
Eres ángel que esconde en la cuna
Tan tremendas las alas, inmensas.
Eres sueño, de brisa, de miel,
Eres nieve en la hierba,
Que no puedo evitar la sonrisa
Al mirarte, una y otra vez,
O al pensarte, en tu foto en mi pared.

Tan preciosa robaste a tu madre
Perlas de tierna belleza
La luz de la ansiada inocencia…
Ella ya no será más la misma
Gracias a tí…
Y tú no podrás olvidar, ni podrás repetir
Esa vital experiencia
Ese inmenso regalo que es el pan de la vida,
El milagro que nace de un amor, como de puntillas.
Aunque nunca recuerdes,
Cómo fue tu llegada,
Tu nacimiento.
Cómo, sin querer, hiciste feliz a tantos,
Que hoy apenas conoces, en tan poquito tiempo.


<<...Aunque te cueste entenderlo,
Lo sabrás, sin dudar,
Cuando llegue el momento
En que llores sonrisas ante el sufrimiento.>>


Debes de ser, por lo menos,
mi niña morena,
Un ángel de luz… con sonrisa de fresa.
Me muero de ganas
Por verte dormida
Y quererte despierta.
Aunque tú no lo sepas…
Lo sabrás cuando llegue,
Cuando llegue el momento
En que escuches mi voz
Y presientas mi ausencia.

Serás niña feliz,
Siempre pizpireta
Porque llevas la sangre
Que latió en corazones
De motocicleta.

Serás grande y tendrás,
Roja sangre en las venas…
Pero que nunca te engañen.
Sólo para tus padres
Tú serás la princesa.

Serás vida, pasión…
E ilusión… manos llenas.

Aunque te cueste entenderlo,
Lo sabrás, sin dudar,
Cuando llegue el momento
En que llores sonrisas ante el sufrimiento

Nunca temas ser libre,
Pues tu madre te quiere
Y te querrá hasta el final, sin tregua.
Y tu padre te lleva
De la mano al andar
El camino en la tierra:
Donde truenan las venas.

Aprenderás de ellos,
La humanidad, la paciencia,
Como valiosa herencia
Además de una huella,
Imborrable, en la piel
Que recubre tu esencia.

<<...Serás grande y tendrás,
Roja sangre en las venas…
Pero que nunca te engañen.
Sólo para tus padres
Tú serás la princesa.>>

Como el agua del mar
No lo dudes, princesa,
Porque en ellos tendrás
Unos ojos que miran,
Sin juzgarte, sinceros,
Sin pedirte la cuenta.

Mírate en ese espejo
El de sus tan sabios ojos
Cuando busques consuelo.
Y aunque hoy no lo entiendas,
antes o después lo harás,
Cuando llegue el momento.

Mis Palabras para Julia, un ángel que cayó del cielo y fue a parar a los tiernos brazos de unos padres que han hallado la puerta de la felicidad. Cuando llegue el momento...
Julia también se dará cuenta de que tiene una madre excepcional... y una familia que la adora.

Para ellos,
Con todo mi cariño.

Marcos

domingo, noviembre 20, 2005

Bajo el mismo sueño

Al conciliar el sueño empieza el cuento
donde puedo ser yo, o quizá no serlo.
Al fin, soy lo que soy porque les tengo
a ustedes a mi lado... el mismo sueño.














A los que sois parte de mi vida y, ocasionalmente, también de mi blog.
Gracias de todo corazón...

Marcos Calvo

Ángeles de humedecidas alas
















El frío calienta mi piel al rozarse en el hielo,
Congelando mis ganas de ser mucho más que un consuelo.
Agradezco la pura verdad, rebozada y serena.
Con sigilo me acerco al lugar donde merman las venas.

Imagino el mañana a través de unas lentes ahumadas
Y me tiendo en la piel que marchita la fe de la almohada
Entrevisto mis miedos así, aún teniéndote a oscuras,
A sabiendas que el mar es un fin que no termina nunca.

Bajo llave mantengo en cajones el susurro del alma
Si la histeria cerró las heridas, hoy se abren de calma
Como parte inconclusa de un cuento, sin hadas, sin duendes
Putrefactos anidan legajos, son piel de serpiente.

Y sentado en la puerta te guardo ese pan que maldigo
Esperando que nadie me acuse de ser un mendigo.
Aliñadas de aceite y de nada, cristales de barro,
Las imágenes mueren de sed apresadas en tarros.

Entremezcla mis ganas ser, de ayudar al suicida
Será el alba hoy, de nuevo, punto de partida.
Enseñándome a ser vagabundo, soy un fugitivo
Que se llena la boca en el humo de los cigarrillos.
<<...Como un ángel de sucias, humedecidas alas, Que al batirlas desempolva sin fe mi mirada, No te mueras y olvida el recuerdo para ser feliz Tiñendo los sueños del negro de aquel regaliz...>>

En la noche la luna me guarda un profundo secreto
Salvaguarda mis neuras, mis sobrias locuras de necio,
Sin pedirme las cuentas ni darme talones sin fondos.
Olvidar es también compartir lo que llevas muy hondo

Alimento la dura verdad, aun después del olvido
Revolcando mi sucia y locuaz visión, sin testigos
Entender me devuelve rutinas, y pequeños vicios
Aunque el cielo se oculte en la tierra, tras el precipicio.

Despellejo los gatos al sol de las hechiceras
Alimento de pelo y de piel hambrientas hogueras.
Soy al menos un haz de pudor al volcar mi memoria
Aunque el viento no me haga justicia, ni eleve la euforia.

Es curioso encontrarte en mi blog, sé bienvenida.
Será mejor que no vuelvas, y más de visita.
No te hagas más daño en el fin, y vuelve a tu parque,
El lugar donde puedes volar hacia todas partes.

Como un ángel de sucias, humedecidas alas,
Que al batirlas desempolva sin fe mi mirada,
No te mueras y olvida el recuerdo para ser feliz
Tiñendo los sueños del negro de aquel regaliz.



jueves, noviembre 17, 2005

Necesito un segundo de paz

Necesito un segundo de paz, ni un minuto de gloria.
Necesito encontrar la verdad sin llorar la memoria.
Necesito ser parte de mí, de mí conmigo mismo.
Necesito volcar mi mitad en mitad del abismo.

Alcanzo a verte aquí y huyo en silencio.
Doblegas mi razón, mi pensamiento.
Mejor que nunca digo que me encuentro,
Y aunque no sea verdad, tampoco miento.

Necesito volver a empezar, nunca desde el principio.
Necesito escapar de verdad, si me miento a mi mismo.
Necesito encontrarte al doblar la esquina del limbo.
Necesito jugar y ganar, aunque pierda el sentido…

He soñado ser volcán que no vomita nunca.
He perdido aquella fe, para encontrarme en tu busca.
He alcanzado el cielo oculto en la penumbra…
Para no pensar en ti, ni soñarte desnuda.

Necesito no albergar en mi piel esa absurda esperanza.
Necesito soñar que camino sin tocar la balanza.
Necesito caminar por un sueño, recuerdos de mimbre.
Necesito morder las mareas, sin sentirme tan triste.

Se me desarma el corazón rozando el filo.
Con los huesos de cartón, ya no te miro.
No quiero tu pasión, ya no, tampoco tu cuerpo.
No quiero tu ilusión, y menos mis miedos.

Necesito sentir que no estás, que no queda ya nada.
Necesito olvidarme y partir en dos las miradas.
Necesito perder la razón, y volver a la vida.
Necesito vivir mi verdad, que todo es mentira.

No entiendo tu verdad, ya no la quiero.
Ya bebí de golpe en un tirón, por mi garganta,
El vaso de los clavos que atragantan.
Aunque me oigas toser, respiro de nuevo.

Necesito hoy tanto de ti, que te odio en secreto.
Necesito ser tanto a la vez, y nada en concreto.
Necesito no verte jamás, no echarte de menos.
Necesito tenerte hoy aquí, mañana no quiero.

En esta agonía de versos que me matan,
No es sino la muerte lo que espero,
Figurativamente, por supuesto, muerte de ti con el silencio.
Para nacer de nuevo piel por dentro.

Necesito dejar de pensarte más que nada en el mundo,
Necesito mirar a ambos lados sin sentir que te busco.
Necesito dormir arropado sin tenerte en mis sueños,
Necesito pintarme de vida, pintar mis recuerdos.

No seré parte de nada ni de nadie, aunque me cueste.
No quiero ver la luz en otros ojos, porque duele.
Prefiero no ser más que polvo, arena entre tus dedos,
Prefiero no ser sino viento, de puntillas por el cielo.

Necesito decirte que soy más sin ti que contigo.
Necesito pensar que te irás, mejor como digo.
Necesito por siempre jamás no buscarte entre la gente.
Necesito ser sólo yo mismo, sin tenerte presente.

domingo, noviembre 13, 2005

Alimentando aquella sed

Alimentando aquella sed de mis locuras, no hago más que descubrir y anhelar todo lo que se posa ante mis ojos. Tan visual y expresivo como siempre fui, me mantengo en mi postura ante la vida. Soñando realidades a puñados como el que llega al mar y pretende abrazar toda la arena que hay en la playa para sentirla correr por todo el cuerpo. Revolcándome en la vida que me llena y almacenando ese saber que sólo aporta lo vivido, lo sentido, de lo que puedes afirmar haber sido testigo, lo que te marca, más o menos, de por vida. Unos ojos que pasean al cruzarse con los tuyos, un balcón lleno de vida, un pesetero taxista a través de los cristales, en sus ojos. Unos zapatos que, al caminar, asoman sus puntas al mundo mientras recorren la acera, rapidito, como las cucarachas. Así como las músicas de indefinida procedencia, los antros de todo pelaje que asomaban, entonces, chatos de vino, y hoy mojitos caribeños y otros cócteles, emanando melodías de cunas lejanas y diversas. Sonidos, ya no ruidos, de un Madrid que me condena y que me enreda, a pesar de sí mismo. Tanto por sentir en propia piel, tanto por dejarse entretener… mientras caminas por la superficie asfaltada y tensa de una ciudad que nunca para de moverse, infinitas disoluciones de mil puntos cardinales. Es difícil sentirse ajeno al movimiento, ajeno a esta ciudad de nadie, y de todos los que la sufren y la viven. Siempre intento seguir un itinerario distinto cuando paseo por esta maldito laberinto de alquitrán y bolardos en procesión. Con los ojos bien abiertos me dejo imbuir en lo que se mueve y lo que no. En lo vivo y en lo mortificado de sus naturalezas muertas en raíles, en pinturas, continuas o discontinuas, amasijos de neón, acantonados elencos de colores, paisajes de cartón y barrenderos, bancos, cajas, destellos de luz y sombras… entre tanta esencia histórica… viva o muerta, siempre esencia.

Alguien pensó que Madrid se despertó un buen día abandonada a su suerte, entre tanto alcalde cebollero que se empeño en arar Madrid en lugar de habitarlo, en lugar de hacerlo más humano, más sensato. A su suerte, como digo, porque iba perdiendo encanto para ganarse enemigos que comenzaron a aborrecer lo plomizo de su insufrible e irrespirable oxígeno en forma de boina encalada desde el techo de cielo al ajedrez en el suelo.

Sin embargo, la tribu de insurrectos no ha migrado: se quedó tras el telón para hacer mejor Madrid, manteniendo lo vital de esta ciudad, siempre su gente. Capaces de inventar lo más insospechado, así nos quedan restaurantes donde poder dar alas a la imaginación, cafés sin posos rancios, bares con canto y encanto… y más motivos por los que seguir buscando.

Poquito a poco, y gracias a manos amigas que me pasean por sus calles, voy descubriendo un Madrid bien distinto, aunque nocturno, aderezado de lo mejor, cobrando huecos y formas, sabores de colores sin pinceles, asimilando las entrañas por herencia, entre tanto bólido ruin y clan gorrilla, queda todavía un resquicio de luz, donde confluye lo común con el manjar y la sencillez. Lugares donde poder seguir alimentando aquella sed.

martes, noviembre 01, 2005

Paridos en el Metro (de Madrí)

Versos de cal y de piedra
sobre papel,
como mármol de cantera
sin doblez.

Versos caliza y arena,
que, entre las manos, huyeran
de la verdad, de la quema,
del enfado del volcán…

Versos de sal y quimera:
Cuando curando, hieren.
Cuando hiriendo, curan
de llagas que no se duelen.

Versos amargos, agriados.
Piel de limón en tus labios.
Comisuras y resabios
de hiel…vinagre de agravios

Versos ebrios de locura
sinceros, sin ataduras,
encuentran huecos
sin luz, tendidos a oscuras.

Versos, versos ofuscados
que esperan al sol, sentados
en licor, con tantos grados
de sangre… encartonados.

Versos heridos de guerra,
sangrando la libertad,
esperan desde trincheras
ver el color de la paz.

Versos que hieren, que queman
alimentan las hogueras
y el sueño de amor, de pena
llora sus tintas miserias.

Versos fugaces del cielo
almidonan desconsuelo,
en el vagón, el subsuelo,
Metro a metro, Verso a Verso…

domingo, octubre 30, 2005

Oda destemplada

Me inundas la garganta en un nudo que me asfixia…
Descolocas mi cabeza, me atontas… sin caricias.
Y encima no me dejas que te pierda de vista…


Te apoderas de mi ser, mi voz y mis entrañas…
me ofuscas la visión, el sueño, el pensamiento,
te adueñas de mi tiempo, mis ganas, mis deseos…
y me dejas más que exhausto… perdido, obnubilado…


No puedo ni alejarme, no puedo, de tu lado…
La madre que te parió… jodido constipado.

(Con cariño, a todos los mocosos y mocosas... que sufren el catarro y sus efectos...)

sábado, octubre 29, 2005

Nos vemos en el infierno

El infierno debe ser un lugar increíble. Sin duda me despierta más curiosidad que conocer el cielo, que no es pa mí. Y no sé qué es lo que me despierta tanta curiosidad de un paraje que tanto pertenece al imaginario colectivo, tan forjado a golpe de miedo en aras del cristianismo. ¿Hasta dónde llega la dimensión del mito? Tan idiotizado por los fieles, tan fidelizado por los idiotas. Con todos los respetos… La religión, que todo lo-cura, se nutre de vilezas y bondades, no sé si por igual… o descompensadamente, pero creo que siempre barriendo para casa… De siempre se identificó el infierno como el lugar a donde van a parar lo hijosdeputa, los cabrones repelaos, los pecadores… y los mercenarios y viles gentes en general del universo universal.

"...creo que las puertas del infierno deben estar, cómo mínimo, como las
puertas delcortinglés el primer día de rebajas, marujas incluidas."

La propia existencia del cielo, por definición, implicó la existencia del infierno, por oposición. Pero… a ver si va a resultar que lo del cielo es una coña… y sólo hay infierno infiernoso por los cuatro costaos??? Imaginando, imaginando…, y en caso de existir, debe ser un tanto extraño sentirse parte de una comunidad tan selecta y tan elitista. Donde los malos, malean….y los hijosdeputa se lo pasan en grande. O eso dicen... las malas lenguas. Las calderas de Pedro Botero se alimentan entonces, ahora y siempre, de los huesos, carnes y pieles de los millones de infieles que no siguieron el camino recto del señor, las indicaciones del evangelio y las consignas vaticanas pre y postconciliares. Con dos cojones… creo que las puertas del infierno deben estar, cómo mínimo, como las puertas delcortinglés el primer día de rebajas, marujas incluidas. Me sobran los motivos para intuir que, mientras San Pedro se aburre soberanamente, mientras hace sudokus con las barbas, esperando ver llegar las pocas almas de bien, almas de Dios, El Demonio, entretanto, hace el agosto con un chiringuito en las playas del infierno, tirando cañas, poniendo tintitos y pesacaito frito a tutiplén. Haciendo caja ¡cling! $$$ !cling¡.

Aún así, y tratándose de un lugar con tanta fama, entiendo que el infierno debe tener algo así como una lista de espera para poder entrar, como un club donde debes argumentar una serie de motivos para que te permitan entrada. En algunos casos, también imagino que más de uno tendrá vía preferente o urgente para lograr el acceso, algo así como la clase VIP, nada que objetar… hicieron méritos. El infierno es para todos los que creen… merecerlo.

Aunque también los habrá sorprendidos al darse cuenta de que figuran en la lista negra del $r. $ataná$. Y en ésas estoy, mientras me parto el eje, imaginando la jeta incrédula y ridícula de tipos peculiares, bien conocidos por todos, que minutos después de palmar y marcharse al otro barrio, llegan al chiringo de “El cuernos” preguntando por San Pedro, y Satán les recomienda relajarse, ponerse cómodos y dejar el abrigo en la puerta porque en su nueva morada no van a pasar más frío, ni siquiera se van a constipar.

"Tipos duros y cristianos de convicción. Políticos de altar y
confesionario. Estadistas de alto nivel y baja condición que, con la religión y altas dosis de moral confesional, han enarbolado causas comunes abrazados a las biblias..."

Imaginando, imaginando puedo fotografiar a tiparracos como los Bush (Da igual si el padre o el hijo), Rumsfeld, Pinochet, Aznar, Milosevic, Berlusconi, Tatcher, Acebes, Menem, Trillo, o el propio Ratzinger… Por no hablar de otros de gran renombre que ya palmaron años atrás... mejor no recordarlos. Se lo imaginan??? Tipos duros y cristianos de convicción. Políticos de altar y confesionario. Estadistas de alto nivel y baja condición que, con la religión y altas dosis de moral confesional, han enarbolado causas comunes abrazados a las biblias y han hecho/hacen la 13-14 por el mundo como buenamente les sale/les salió de los cojones.

A todos ésos me gustaría a mi ver entrando en el infierno. En el puro chungo, incrédulos, revisando el listado una y otra vez, mientras reclaman: “Debe haber un error…”, “Esto no puede ser…” A lo que el demonio, cabroncete él, les responde: “No se preocupen… van a pasar tanto tiempo aquí que tienen todo el del mundo para buscar una explicación… si es que no lo ven claro…”

Entretanto, y después de ser consciente de que yo no tendré otra opción que la del infierno, por mi aceptada condición agnóstica, me he propuesto aprovechar el tiempo aquí, en la tierra, no para hacer méritos como otros, sino para disfrutar hasta morir… y guardar algo para echarme unas buenas risas con Satán en la barra del chiringo, quién sabe, lo mismo está buscando camareros.