viernes, septiembre 23, 2005

Como escapar del sol

Esperando aquel recuerdo incandescente
me desplomé hacia el mar bajo la luna.
Quizás perdía la voz, mientras, tú duermes,
dejándome la piel semidesnuda...

Es cierto que el sabor pierde en dulzura
y gana en acritud mientras te alejas.
Posiblemente la verdad era más dura,
verdad... entretejida por las rejas.

Son muchos los retazos de cordura
que dejaron caer las marionetas.
Son tantas las esperas y las curvas...
que ya no sabes bien por qué te quejas.

"...Esperando aquel recuerdo incandescente,
decidí escapar del sol, de su destino..."


Y a veces los encuentros son casuales...
son tanto como quieras tú que sean.
Y hay otras que te curten, a puñales
de sol, de lluvia y viento, de mareas.

Es cómplice el dolor, como su ausencia,
testigo ante una almohada de miserias.
No es más que un corazón que se consuela
y exige amor, y muerte, por clemencia.

Esperando aquel recuerdo incandescente,
decidí escapar del sol, de su destino.
Preferí vestirme, no oirte, no verte...
Opté por continuar otro camino.

Cuando la oscuridad la emprenda a chuchilladas
espero estar muy lejos del olvido.
No quiero más ser pasto de las llamas...
ya sólo quiero ser lo que he vivido.

Desde el mismo rincón de mi existencia...

Marcos Calvo

miércoles, septiembre 21, 2005

Un siglo XX y nunca más

Os muestro los primeros pasos de un gran amigo, Nicolás Franze, una futura promesa del periodismo del mañana... no tengan ninguna duda de que dará qué hablar. Saludos

Podría darme un ataque eskizofrénico y olvidar la I y la II Guerra Mundial... sería sarcástico dejar en mi mente a individuos como Perón, Hitler o Franco y a algún imperfecto más, ya sea Stalin, Lenin o Fidel.

No hablo de comunismo o fascismo, sino de totalitarismo.

Cientos de conferencias y tratados que son como aquel papel encontrado en el cualquier cuarto de baño y que utilizamos para...(Yalta, Paris, Kyoto)...irse a la mierda.

Aparece el feminismo y la lucha masculina por el poder. No conozco a nadie que haya montado en globo pero sí sé que es globalización. Por cierto...el YANKEELISMO, bastan sesenta euros y cara de bobo para salir de la misma pocilga o establo vestido con ropa de marca, merendado, cenado y claro: la visita al cine no puede faltar.

"bastan sesenta euros y cara de bobo para salir de la misma pocilga o establo vestido con ropa de marca, merendado, cenado..."

Alguna vez pensé que andamos buscando petróleo por el mundo como aquellos fanáticos de la fiebre del oro y nos da igual qué talar, matar o eliminar, etc... yo a más de uno si que lo...
Al parlamentar de este siglo siempre olvidamos detalles sin importancia como Borges, la vacuna de la rubeola, la televisión y, por supuesto, lo que con un simple "click" sepamos que ocurre a veintemil kilometros de Madrid.

Esta es la historia de las historias en la cual el río siempre vuelve al mismo sitio y me podrán permitir ahora un detalle: Vietnam, Corea, Yugoslavia, Palestina, África, América Latina, Irak, Hiroshima, Nagasaki... a ellos no los podía olvidar.

Soy un romántico, de esos que mira la luna aunque sean las 4 de la tarde y ahora que vuelve a plantearse lo de volver a pisar el astro luminoso hacia el 2018 yo hago un llamamiento: antes de que empiece la especulacion "cósmica"... yo quiero un terreno y amigos: el último que salga que apague las luces.

Nicolás Franze Ferreira

>>> Para Agustín, por no dejarme dormir y despertarme a media noche.
Y para ti, Cris, por no dejarme dormir la otra media de todo lo que pienso en ti.
Os quiero !!!

miércoles, septiembre 14, 2005

Mis ojos hoy

Dulces y alegres noticias que me llenan de alegría el corazón...
Los sueños te levantan en volandas
para llevarte de la mano a cualquier rincón.
Espero, por mi parte, poder disfrutar del camino a recorrer
y hallar las primeras luces del amanecer mientras abro los ojos.

Mis ojos hoy, que sólo quieren ver.

Un abrazo

Marcos

martes, septiembre 06, 2005

Balas Perdidas

<<<...Estampé con furia mi firma en aquel papel.
Y lo siento, pero ya me da igual, porque no tuve otra opción. Ni tampoco estaba dispuesto a desaprovecharla. Me da igual lo que piense de mí esa pandilla de majaderos hijosdeputa, que no tienen otra cosa que hacer que despeñarse ante un bourbon para repetir incansables sus infelices batallas o despellejar al primero que se precie. Que se jodan con sus propias mentiras. Me iré, aunque me llamen traidor y se caguen en mis muertos. Ya no pienso dejar nada pendiente. Anoche hablé con Carlos y ya está todo listo para coger un vuelo a partir del lunes. No me pienso quedar con las ganas. Esta vez no me quedaré con las ganas...>>>

Balas perdidas es un relato por hacer, que irá creciendo y forjándose cada día. A los ojos de quien lo lee y de quien lo escribe. Es la primera vez que me propongo una iniciativa como esta. Espero que os guste.

Un abrazo,

Marcos

viernes, septiembre 02, 2005

Perra Vida / 10

Si la vida te da la espalda, tócale el culo

Frase célebre y sentenciosa,
de padre desconocido,
que corre por internet y se ha dejado caer
en mi blog estrafalario y concurrido...
Espero les cause agrado porque, de no ser así,
no pienso buscarme otra, frase, quiero decir,
ni más larga, ni más corta,
ni delgada, ni muy gorda,
más que lo que ven ahí,
a tres palmos de su hermosa,
que no mocosa, nariz.
Disfrútenla, pues, conmigo...
y pregunten a su ombligo si hay más frases por ahí.
Que yo sé bien lo que digo
y quiero que me regalen más versitos de postín...
Ya tienen, merced, tarea...
cuelgue cada cual su frase,
¡Da igual si es tonta o es fea,
cuélguenla de igual manera!
...para ustedes y pa mí!
Un abrazo,
Marcos Calvo

jueves, septiembre 01, 2005

Perra Vida / 9

La radio pierde a un hijo

Se va el alma de la radio. Aunque para nuestra suerte, no demasiado lejos. Iñaki Gabilondo abandona las ondas radiofónicas para colocarse cada noche a compartir mesa y mantel con (no puede ser de otra manera) un gran número de españoles frente al televisor. Abandona el madrugón para desvelar el magazine y alcanzar la actualidad del día desde otro punto de vista, desde el reposo del análisis de lo acontecido durante las horas de sol. Dejará con ello a un lado su periodística labor de predicción y puesta en escena de los acontecimientos que, previsiblemente, serán actualidad desde la hora del café y el cruasán. Se va. Y se va mal que nos pese a todos los que, no sin mucho renegar, nos hemos despertado en los últimos años con su inconfundible voz, dándonos cada día su pequeña ración de pan de periodismo elegante, periodismo e información con mayúsculas. Yo, he de reconocerlo, echaré de menos su voz y su serenidad en las mañanas, echaré de menos su confidencia y su (alta)fidelidad a este aparentemente vanal pero jodido oficio de informar. Y es que se miraba a la mañana con otra cara mientras escuchabas a Gabilondo al afeitarte: Se mecía la actualidad ante tus orejas... con cualquier otro locutor... seguro que me hubiese cortado la piel más de una, y más de dos veces, al escuchar noticias como las que Iñaki plantaba ante los oyentes o al plantearme preguntas como las que era capaz de hacer a los muchos personajes que pasaron por las manos de sus entrevistas.

Aún así, reconozco que también se encontrará con todo un reto: Cambiar el tercio y saber irse por la puerta grande, en la cresta de la ola, como sólo los grandes saben hacerlo. Y se embarca en un navío aún por botar (La Cuatro) que, con esos mimbres, despunta maneras hacia el acierto, desde luego si mantiene el recto rumbo, el izquierdo, para llegar cada día al espectador/televidente desde la coherencia, sin embarrarse en los serpenteantes senderos del populismo, si mantiene la jeta dura cuando los intereses económicos se precien a dar bofetadas. Si se convierte de veras en lo que España necesita desde hace tanto tiempo: Pluralidad. Le pese a quien le pese, le joda a quien le joda. Si así fuera, y no como me temo, y mantiene el sentido de la marcha cuando achuche la tormenta, tendremos un motivo más para darnos la enhorabuena en la construcción social de esta España mía, esta España nuestra. La radio pierde un hijo y gana un mito, la televisión se lleva a un comunicador de gran talla. Suma y sigue. Buena suerte.

lunes, agosto 29, 2005

Pulitzer

Recortes de Prensa...

>> Algunas de la imágenes más impactantes que han participado en la última edición de los Premios Pulitzer.

No me esfuerzo en explicarlas porque hablan por sí mismas.

Dejan sin palabras...







Perra Vida / 8

Mis geranios

A veces se me agolpan las miserias
y otras tantas me dan golpes los milagros,
me cago en toda la faz de la tierra
por si acaso no me crecen los geranios*

*Geranio. (Según Diccionario RAE)
(Del lat. geranĭon).
1. m. Planta de la familia de las Geraniáceas, con tallos herbáceos de dos a cuatro decímetros de altura y ramosos, hojas opuestas, pecioladas y de borde ondeado, flores en umbela apretada, y frutos capsulares, alargados, unidos de cinco en cinco, cada uno con su semilla. Hay varias especies, que se distinguen por el tamaño de las hojas, vellosas o no y más o menos recortadas, y, sobre todo, por el olor y coloración de las flores. Los geranios, originarios de África austral, se cultivan en los jardines.

Con cariño,

Marcos

viernes, agosto 26, 2005

It´s Probably Me


Quiero compartir una espinosa canción de Eric Clapton, cantada con Sting. He logrado encontrar la letra en Inglés y su traducción al español.

Estaré encantado de enviaros el archivo en formato MP3 si alguno desea escucharla. No tenéis más que enviarme un e-mail a:
marcos.calvo@gmail.com

Y, antes o después, os llegará...

Un abrazo,

It's Probably Me

If the night turned cold and the stars looked down
And you hug yourself on the cold cold ground
You wake the morning in a stranger's coat
No one would you see
You ask yourself, who'd watch for me
My only friend, who could it be
It's hard to say it
I hate to say it, but it's probably me

When you belly's empty and the hunger's so real
And you're too proud to beg and too dumb to steal
You search the city for your only friend
No one would you see
You ask yourself, who could it be
A solitary voice to speak out and set you free
I gate to say it
I gate to say it, but it's probably me

You're not the easiest person I ever got to know
And it's hard for us both to let our feelings show
Some would say I should let you go your way
You'll only make me cry
If there's one guy, just one guy
Who'd lay down his life for you and die
It's hard to say it
It's hard to say it, but it's probably me

When the world's gone crazy and it makes no sense
There's only one voice that comes to your defence
The jury's out and your eyes search the room
And one friendly face is all you need to see
If there's one guy, just one guy
Who'd lay down his life for you and die
It's hard to say it
I hate to say it, but it's probably me
I hate to say it
I hate to say it, but it's probably me

Probablemente sea yo
(La traducción no es muy buena, pero es lo que hay...)

Aunque la noche se volviera de oro y las estrellas bajaran la vista
Te abrazaras a ti misma en la fría tierra
Y te despertaras por la mañana con el abrigo de un desconocido
A nadie verías

Te preguntarás, ¿quién cuidará de mí?
Mi único amigo, ¿quién puede ser?
Es duro decirlo
Siento decirlo, pero probablemente sea yo

Cuando tu vientre esté vacío y el hambre sea real
Y seas demasiado orgullosa para mendigar, demasiado boba para robar
Busques por la ciudad a tu único amigo
A nadie verás

Te preguntarás, ¿quién cuidará de mí?
Una solitaria voz que lo diga claramente y me libere
Siento decirlo
Siento decirlo, pero probablemente sea yo

No eres precisamente la persona más fácil que he conocido
Y es díficil para los dos expresar nuestros sentimientos
Alguien me dijo que debería dejar que siguieras tu camino
Que sólo me harás llorar

Bueno, si hay un tío, un solo tío
Capaz de dar su vida por ti y morir
Siento decirlo
Siento decirlo, pero probablemente sea yo

Cuando el mundo enloquece y no tiene sentido
Sólo hay una voz que sale en tu defensa
El jurado ha desaparecido y buscas por la sala
Un rostro amigo es todo lo que necesitas

Y si hay un tío, un solo tío
Capaz de dar su vida por ti y morir
Siento decirlo
Siento decirlo, pero probablemente sea yo
Siento decirlo
Siento decirlo, pero probablemente sea yo

martes, agosto 23, 2005

Perra Vida / Desde el corazón de Toñy

Me tomo la libertad de publicar, no sé si deliberadamente, los sentimientos de una gran amiga que comparte fieramente conmigo la Perra Vida que nos mira a la cara cada día. Entiendo como un homenaje a su valor y a su tenaz forma de ver la vida. Quizás porque vivir, si se trata de entender la vida intensamente, conjuga muchos verbos en su haber, y aunque ella haya tenido que entender la vida en el sufrir, el llorar, el maldecir, y un largo etcétera... también quiero que viva a través de los ojos de otros verbos como el disfrutar, el soñar y el sonreir.

Te mereces lo mejor, Toñy. Mira hacia delante, sabes que no te faltarán hombros en los que descansar tu dolor, pero mira hacia delante.

Un fuerte abrazo.

Marcos


Algo se muere en el Alma

Le he visto tantas veces la cara a la muerte que estoy acostumbrándome a su presencia. No han pasado ni cinco meses de la muerte de un buen amigo cuando, de nuevo, la muerte jugó sus cartas y envidó a grandes, llevándose consigo a alguien a quien quise como a un hermano, de hecho, la coincidencia en los apellidos hacía que todo el mundo nos confundiese con eso; hermanos.No lo fuimos ni lo somos, pero el corazón me golpea como si fuese a dejar de funcionar, le falta la fuerza del latido, le falta la risa y presencia del amigo / hermano. Que irónica es la vida! Cuando me decido a levantar de nuevo la cabeza, a seguir viviendo, la “viuda negra” vuelve a visitarme para morderme el alma, un alma que cada vez pierde más fuerza y las ganas de enfrentarse a un mundo en el que ve caer a sus seres queridos como si fuese el último acto de esta comedia que es la vida.

Y esa misma ironía de la vida hizo que alguien parco en palabras, se despidiera de los suyos con una extensa carta de 3 folios, porque sí, se arrancó la vida por voluntad propia, cargando su cuerpo de drogas, como hizo hace un tiempo, esa vez sin lograr su propósito. ¿Sabéis lo que es coger a tu amigo entre los brazos mientras se le nubla la vista, pierde el conocimiento y su corazón deja de latir por unos instantes? Espero que nunca lo hayáis experimentado, porque en aquel momento yo vi la cara de la muerte. Eso ocurrió hace un año y poco a poco, conseguimos que saliera de esa puta depresión y de ese mundo infernal y volviese a ser quien era (ahora sé que no lo logramos).

Le vi hace apenas una semana (me reprochó los dos meses que no aparecí por el pueblo), estaba de puta madre, ahora comprendo que actuó ante mí para que pensara que todo iba bien. No tuvo el valor de gritarme; estoy echo una mierda, ayúdame! A cambio de esto se dejó ganar por esta mierda y decidió, sin razonarlo siquiera, cortarse las alas, dormir para siempre, sin pensar que muchas personas esperábamos su despertar cada día con mayor intensidad.

Era un tío independiente, nunca aceptó las imposiciones de su padre, y el mundo se le vino abajo cuando, de la noche a la mañana, perdió la vista de un ojo y visibilidad en el otro, “me sentía inútil”, alega en la carta. Inútil es lo que has hecho amigo.

En parte me siento culpable, el trabajo y la facultad me alejan cada vez más de los míos, debí darme cuenta que algo iba mal en cada una de las llamadas que nos hacíamos. No presté atención a lo que ocultaban esas risas fingidas y esos “estoy bien Toñy, no te preocupes”, frases disfrazadas de bienestar que ocultaban un plan concebido desde hace tiempo, el suicidio.

Ayer volví a escuchar la frase más estúpida que se ha inventado en la historia; “os acompaño en el sentimiento”, nadie sabe ni puede imaginar siquiera lo en estos momentos siento, muchas de esas personas ni lo conocían, y quieren acompañarme en el dolor?, eso es imposible, porque ni siquiera ya siento dolor, siento que la luz es cada vez más niebla y que el mundo se me cierra encima.Ayer no pude currar, acababa de enterrar a un grandísimo amigo y no pude trabajar, me encerré en el baño y sólo pude llorar hasta que llegó la hora de venir a casa. Mis ojos están rojos de ira, dolor, llanto, rabia y pesar, pero “la vida sigue...” me dicen los compañeros, la vida no sigue, con cada muerte me obligan a cambiar mi vida y empezar una nueva en la que él no estará.En estos momentos soy una especie de Torre de Pisa, aguantando sin caer pero ligeramente a escasos metros de derrumbarme, ahora entiendo el porqué de esta inclinación; cuando uno pierde los cimientos que la sujetan y la aferran a su fortaleza, todo se viene abajo poco a poco hasta el momento en que las fuerzas te abandonan y te conviertes en escombro.

De nuevo volveré a tragarme el dolor en lo más adentro de mi ser y a ser quien todo el mundo quiere que sea; aquella que siempre hace reír, disponible para todo en cualquier momento, siempre con una sonrisa en la boca, sólo porque la vida sigue... Perdonadme por este mail, supongo que debí callar lo que siento y guardármelo bien adentro, pero algo / alguien me empujó a expresarme, y esta vez no pude contar con el hombro que tantas veces sujetó mi cabeza y se empapó con mi llanto. Te cansaste de luchar y ahora he de seguir mi camino, sólo porque la vida sigue... (que ironía!).

Descansa en paz.

jueves, agosto 11, 2005

Perra Vida / 7

Y mañana lloverá

Hoy, después de vivir un día de verano a través de los ojos del agua que cae del cielo, me acerco a las sábanas ensimismado en un barro de pensamientos que se me quedaron en la piel tras rebozarme en la misma tierra que ayer, inconscientemente, pisaban mis pies.

No sé cómo, pero lo cierto es que la misma lluvia que me despertó esta mañana con su monótona y desangelada canción me ha sorprendido en mi desesperada huida hacia delante. Hacía mucho tiempo que no recordaba haber despertado con el agua de la lluvia. La lluvia me dio el alto ante mis ojos. Y, cómo no, acabó pidiéndome explicaciones atrasadas como quien se tropieza con fantasmas en la escalera. Más que pedirlas, me las exigía con la ansiedad de un yonki que necesita calmar su sed de sed, su sed de sueños. Explicaciones llenas de deseos, de sentimientos atragantados, de implacables verdades y de árboles con pequeñas ramas y grandes raíces.

Así las cosas, acabé por rendirme ante la evidencia y, dejándome atracar por las sábanas de ojos negros que me llevaban persiguiendo, callejero en mano, por las aceras doloridas de la calle melancolía, me dejé acuchillar una y mil veces hasta pagar con creces todas y cada una de mis deudas con las ingratas esquinas de los asuntos pendientes.

Terminé llovido por la lluvia. Sin embargo, después de la reyerta, me descubrí a mi mismo relajado, a pesar de todo. Compartí, con los pies descalzos, un relajante paseo sobre la hierba mojada con el rocío colándose entre mis dedos. Empapé mi espalda con mis sueños tumbado sobre la humedad del césped perdiéndome en un cielo de alquiler: nubes y claros. Me zambullí dentro del agua caliente de mis anhelos mientras el frío despellejaba la piel de los errores. Y escuché a un trovador que me decía algo así como “Me equivoqué creyendo que eras tú, el sentimiento puro del querer”. Entretanto, encontré a uno de los grandes, que me brindó una toalla con la que poder secarme después de estar calado hasta los huesos. Aunque no pude evitar dejarme guiar, en el último momento, por el espejismo de un oasis... para acabar de nuevo embarrado en un simple charco.

Y es que, a pesar de todo, me reconozco exhausto tras una catarsis exfoliante a la que debía haberme enfrentado tiempo atrás. Quizá porque la euforia no conlleva otra cosa que sentirse bajo los efectos de un éxtasis que te encumbraaunque, a posteriori, la calma te detiene para mirarte a la cara y hacer que mires piel por dentro. Imagino que será a través del tiempo como se curarán todas la heridas. Un tiempo que, como la lluvia, acabará limpiando y disolviendo la suciedad, toda la suciedad. Desde las alturas de la atmósfera de las ideas hasta las profundas, y hoy annegadas, alcantarillas del alma. Y mañana lloverá, lo sé, aunque hoy me cueste ver el arcoiris.

Gracias, de todo corazón, a los que recorréis con vuestros ojos las líneas de mis escritos, que son tan vuestros al leerlos como lo fueron míos al escribirlos.

Un sincero abrazo,

Marcos Calvo

miércoles, agosto 03, 2005

Perra Vida / 6

Rock & Roll

He vuelto al Rock. Como un hijo descarriado que un buen día decide volver a la casa donde nació. Y quizá porque me iba haciendo falta perder de vista las enternecedoras y gastadas líneas melódicas de la música enlatada. Quizá porque el Rock es lo único que me despierta los sentidos ante el panorama que se avecinaa la vuelta de la esquina. Abandonado a mi suerte musical tanto como a otras suertes, al final es el Rock la respuesta que me llena: El Rock, radical en apariencia, aunque sincero al final. Bruto y rabioso Rock, melancólico Rock, desarraigado Rock, simple Rock, repetitivo Rock, Rock, Rock. Eternamente Rock.

Me compensa el equilibrio que me inyecta ante un estado de ánimo en plena ebullición, lleno de odio hacia lo injusto, mirando a la cara a lo que de verdad distorsiona. Cansado de aceptar cada día el abuso y la decepción. Harto de ir vestido siempre de un punto de vista políticamente correcto, es ahora cuando ansío sinceridad para dar y tomar.

Es ahora cuando necesito lo esencial y lo vital que ofrece el Rock. Letras y guitarras llenas de dolor, llenas de rabia y con la necesidad de decir las verdades a gritos, desde lo más profundo del ser humano. Desde la esencia misma de la vida. Rock de rebeldía. Y es ahora cuando he decidido que no me conformo con lo que “me den”. Que serán mis decisiones, pero sólo ellas, las que me den una forma de vivir tal y como quiero. No me conformo con ver pasar el tren y pensar que mañana, a la misma hora, de la misma manera, volverá a pasar el mismo tren por la misma puta estación. Como no me conformo con el hambre, la pobreza, la guerra preventiva, ni tampoco soporto la existencia del segundo, tercer y cuarto mundo. Porque contra todas esas cosas que me producen úlceras sangrantes hay, y siempre habrá, un Rock. Un Rock duro, un buen Rock que denuncia, que clama al viento porque hay alguien que sufre el devastador efecto de la vulnerabilidad en propia piel.

Y es que, como nos recuerda el Sabina más Sabiniano, “Es mentira que ha muerto el Rock&Roll”. Y no morirá nunca porque la vida del Rock no tiene fecha de caducidad. No, desde luego, si queda algo por lo que luchar, no mientras quede un solo corazón con ansias de gritar.
La percepción es el resultado de la coordenada exacta desde la que observas el mundo más la dosis de anteojos que te pongas sobre la nariz. Cansado de lo políticamente correcto y masticado, y jarto de que me ofrezcan todo como si fuese evidente, negando la oportunidad del hombre para replantearse el mundo al margen del Estado del Bienestar, me propongo retomar viejas costumbres a través de una actitud emborrachada en el Rock más visceral y más sensato. Quiero ver el mundo a través de los cristales tintados del Rock&Roll. Como el ilusionado chaval que un día llega a casa para decir: ¡Papá!, ¡Mamá! ¡¡Quiero ser buen Rock&Roll!!

jueves, julio 28, 2005

Perra Vida ...

Mi corazón en la UVI

Las circunstancias obligan... y, en ocasiones, te enfrentan a un sinfín de situaciones que no te planteas pero que te saltan a la cara como el aceite ardiendo. Desde hace varios días vivo una soltería involuntaria, aunque no puedo negar más que aceptada, y desatada después de mil desencuentros y rocambolescas carambolas llenas de malentendidos. No se asusten. No me arrepiento, será mejor así, sin duda alguna. Han pasado ya los días de ruido y furia: creo haber superado ya la injusta niebla que te siembra el corazón de mil espinas, espinas que son causa del proceso lógico de una relación atravesada en turbulencias y en un pesado pasado de litúrgicas costumbres encostradas a la piel, llenas de tibieza y desencantos. Dolor que dio dolor y ya no duele, pese a que deja heridas, inevitablemente. Heridas, innumerables, que no cerraron después de todo. Heridas embebidas en la sangre de un corazón injusto, insolidario, incapaz de bombear plaquetas para tanta piel rota a pedazos. Mejor que fuera así...al menos para abrir los ojos y pararlo. No hubo, ni habrá, suficiente Betadine, desde luego no si viene cargado de absurdo orgullo. Tampoco hubo gasas limpias que calmaran parte del dolor que causaron los navajazos de la incomprensión. Ni mucho menos hubo puntos con los que hacer por suturar las inclemencias de una tormenta innecesaria, a pesar de los esfuerzos por resguardar el alma y el cuerpo de las turbulentas y oscuras sendas recorridas en más de tres años a pecho descubierto y poniendo la jeta para que, ¡cómo no!, después de todo recibir muchas, incontables, hostias mientras te empeñabas en buscar la luz del sol gitano, aquel que llega con la mañana, bien temprano. A pesar de todo, y de haber pagado a tientas tantos palos, porque bien dice el refrán que “más cornás da la vida”, serás eternamente un cabrón y un desalmado. Serás el innombrable eternamente, como la soga en casa del ahorcado. Serás mierda de buey, pelo de sapo, posiblemente ni te lleguen los recibos de todas las facturas, a pesar de que pringaste tantos pagos. Así como faltaron muchas cosas, hay que reconocer que otras sobraron: El agua oxigenada fue de espanto, en forma de “Perdono, pero no olvido” Como el que va a por lana, y acaba jodido y trasquilado. También en forma de injusticias caprichosas que, sólo por amor, toleras y comprendes haberlas tolerado. Me sobra el suero en forma de silencio, un suero sepulcral y envenenado, que sembró este corazón con tantas dudas como para conseguir callarlo. Eso sí, hielo no faltó. Hielo a manos llenas, que sirvió, al menos, para calmar la hinchazón de tantos golpes en una espalda dolorida y magullada. Hielo de pena y de desilusión. Y, para colmo, con el culo pelao y en carne viva, jodido hasta las trancas porque después de todo, ya no puedes ni sentarte... en cierto modo es mejor quedarse en pie, para no joderte más. ES MEJOR CAMINAR, para no mirar atrás. ¿¡Como para pasar la ITV con este informe médico!?. Sin embargo, armado, como casi de costumbre, con tiritas en forma de paciencia y la voluntad de no mirar atrás a pesar del tiempo y a pesar de mi, me encuentro viviendo una i-rrealidad inesperada: me siento mejor así.

Agradezco las tiritas y los bálsamos que me fueron aplicados con esmero por los que me esperan desde la trinchera pura y dura de la vida. Los buenos, los amigos. Los que no preguntan ni juzgan, los que no hacen otra cosa que escrutarte mirándote a los ojos hasta llegar piel por dentro porque saben lo que hay...que andas jodido y derrapando dispuesto a volcar en la próxima curva. Los que te dan la mano para que te agarres tan fuerte como puedas y quieras. Aquellos que nunca te dicen aquella frase hijadeputa de “Mira que te lo advertí...” No. Eso nunca. Aunque así fuera y no te lo hubieran advertido una, sino mil millones de veces... esa frase será la que se callen para llevarla hasta la tumba. Amigos que en las noches de revuelta te dan la calma necesaria para acallar los alaridos del ansia, los idilios con la desidia, los encuentros con la ira y los arañazos del miedo. Gracias a ellos no naufragué ante ninguna de esas impetuosas tempestades. Gracias a su sinceridad y a su sosiego, a su tenaz empeño por mantenerte a flote, aún a pesar de que los chuzos caigan de punta y con mucha mala leche. Gracias, de todo corazón.

Y si de corazones se trata, el mío está recuperando color y estado de forma con cada minuto que camina en el reloj. Después de pasar por la UCI de mis grandes amigos, su morada actual no puede ser otra que la UVI y comprobando continuamente las constantes vitales por los anteriormente citados.

Y es así como estoy volviendo de nuevo al punto de partida: A mi perra vida. La mía, la que desde hace meses me empeño en que ustedes conozcan, la que es en realidad mi pequeña (ir)realidad vital, social, circunstancial, penal, local y general.

Advierto lo incomprensible del relato... pero no le busquen tres pies al gato. Es lo que hay. Ni más, ni menos.

Saludos desde la platónica caverna del desconcierto subjetivo.

Marcos Calvo
marcos.calvo@gmail.com

viernes, abril 29, 2005

Perra Vida /4

Todo era mentira

Esta misma mañana, mientras el calor apretaba jodiendo a la mitad de los madrileños que no escucharon las noticias, estuve en Madrid grabando parte de un reportaje sobre una compañera periodista que estudia en mi facultad y que es invidente. Pero bueno, de ella os hablaré en otro relato...

El caso es que cuando ya volvía hacia casa, subí al metro en la estación de Plaza de España y, casi como el que se da de bruces con algo insólito, me topé con un individuo de vestimenta particular. Nada menos, aunque sé que no os resultará tan insólito, que un tipo de mediana edad, con bigote fino y a tientas canoso, de tez morena y tostada por el sol y ojos oscuros aunque con un brillo especial. De no ser por su vestimenta, cualquier viajero como yo hubiese hecho pasar inadvertido al susodicho sujeto. Sin embargo, una guitarra enfundada y apoyada en el suelo justo delante de él, que agarraba con la firmeza de un náufrago a la deriva, y un traje de mejicano al uso, con gorro incluido, tachuelas doradas en las solapas y en los costados del pantalón, además de unas botas negras y brillantes terminadas en punta, hacían de él una nota de color, evidentemente forastera, en el metro de Madrid.

Me moría de ganas por compartir unas palabras con aquél tipo. Por hablar con él sobre su vida, por saber que extraño motivo le trajo hasta Madrid. Más quizá, por saber qué otro extraño motivo le invitaba a llevar esa indumentaria tan carácterística de un país hermano como es Méjico, sin encontrarse allí. Sin embargo, no pude más que mirarlo y escrutarlo con mis ojos atónitos de gilipollas mientras él me hacía un hueco en donde poder quedarme para continuar el viaje de pie. Tuve una sensación de asombro al principio y de absurdo después. Llegamos a la siguiente estación, Príncipe Pío, el lugar donde tenía que bajarme. Y salí apesadumbrado, como los niños en los parques cuando tienen que volver a casa porque es la hora de cenar. Con la sensación de haber perdido una oportunidad por conocer algo que me asombró. Sin embargo, esa sensación se me convirtió en angustia cuando empecé a pensar y a tratar de sacar alguna conclusión con mi pensamiento de ciudadano occidental-gilipollas-integral. Y es que, no nos engañemos, posibilidades hay muchas, tantas como quiera ofrecerme mi imaginación... porque quizá nunca pueda exactamente saber qué hacía aquel hombre, en aquel vagón de aquel mediodía de calor cabrón, en Madrid.
Y es que posiblemente, a aquél hombre no le hacía ni puta la gracia tener que vestirse así, como el que va de folclórico por la vida. Quizá el único motivo por el que iba vestido de esa manera, pese al cariño que tenga hacia su tierra y el profundo respeto que supone una tradición cultural, sea la puta necesidad, que obliga. Puede que ésa sea la única manera de sacar para vivir que ese hombre ha encontrado. Posiblemente, un hombre jodido y engañado, que pensó que en España iba a encontrar eldorado donde habita el progreso. Donde su familia no pasaría más estrecheces y donde conseguir unos pocos euros que le dejen volver de nuevo a casa, para un retiro merecido y una vejez más digna. Un hombre, como tantos, que despierta con el alba y se viste por los pies para salir a la calle y bañarse con el sol de la mañana. Que se disfraza de güey, guitarra en mano, para ganarse el pan de cada día, que es la única verdad que tiene en mente. Porque todo lo demás, era mentira.

Saludos desde el túnel,

En Madrid, calor cabrón,

Marcos Calvo

miércoles, abril 27, 2005

Perra Vida /3

JASJ (Jóvenes Aunque Sobradamente Jodidos)

No sé si ustedes lo recuerdan pero, tristemente, yo sí.

Hace varios años, y hablo de aquellos tiempos en que yo era un jovencito imberbe y sobradamente preparado para recibir, posiblemente, mi primera explosión primaveral de hormonas, se dio en España un fenómeno que tenía mucho que ver con los jóvenes y jóvenas del momento: el Fenómeno JASP. En este puto acrónimo se escondió toda la parafernalia de una campaña publicitaria que degeneró en todo un acontecimiento social y que, al final, sirvió para darle su nombre a un modelo de coche muy propio de la época.

Para los que aún se acuerden de lo que significaban esas malditas siglas, que consiguieron mantener en vilo a media España, les será familiar aquello de “JÓVENES, AUNQUE SOBRADAMENTE PREPARADOS”... y es que en ese acrónimo cabrón, con sonido de escupitajo, se escondían muchas sopresas y mensajes que, hoy por hoy, tienen más que ver con el Efecto “Peter Pan” (es decir, en casa hasta los 40... como en Nunca Jamás...) que con lo que se pretendió en su momento.

El JASP, al fin y al cabo, venía a ser una especie de alegato a la juventud española, un desafío para todos aquellos jóvenes que se las creían genuinos y que, de un momento a otro, saltarían a la independencia y a la libertad como calimero al salir del cascarón. Y dando saltos, porque aquí "va arder troya". Con dos cojones: “Que yo soy joven, y vengo ya de vuelta, y como me las sé todas...porque lo leí todo en los libros... pues me voy a jugar los cuartos sin complejos... con el mundo por montera”. Y JASP por aquí, y JASP por allí... y venga, “dale duro, Manolo que vienen pisando fuerte los capullos éstos..., que tú y yo, con 50 tacos nos vamos a la puta calle como renueven plantilla” “Que los jóvenes vienen con los tiempos” “Bla-Bla-Bla-Bla-Bla...”

El caso es que la maldita campaña dio por culo hasta en la sopa. Y al final, no fue pa tanto. Porque los jóvenes de entonces siguen siendo, muy a nuestro pesar, jovenes y precarios en estos momentos. Quizá después de todo, hayan conseguido un puesto de trabajo en la empresa en la que han estado como becarios más de 3 ó 4 años... y han conseguido diplomarse en la beca de las fotocopias y la logística del café de máquina para el capullo-jefe de turno. Y hasta es posible que alguno tuviese un golpe de suerte y consiguiese hacerse con el puesto mucho antes de lo que esperaba. Sin embargo, el tiempo y cuatro hijosdeputa han conseguido que, sobretodo para los jóvenes, vivir sea cada vez más complicado. Y no pretendo con esto hacer un canto al victimismo juvenil, pero las cosas, pese a todo, eran más fáciles para los jóvenes de antes que para los de ahora. Estoy de acuerdo con que es mucho lo que ha cambiado la sociedad española y la juventud en escasos 30 años. Quizá hemos ganado muchos privilegios y nos hemos orientado hacia nuevos retos que antes ni podíamos plantearnos, pero no me queda muy claro si, de veras, hemos salido ganando con el cambio.

En cualquier caso, y a modo de referencia, me gustaría dejaros algunas de las posibles alternativas al JASP de entonces que he podido encontrar por internet y, en cualquier caso, también una reflexión acerca del famoso JASP hecho por los jóvenes contemporáneos que lo vivieron.

J.A.S.P.: Joven Aunque Sumamente Puteado.
J.A.S.P.: Jamás Anchoas Sin Pan.
J.A.S.P.: Joder Aún Sigo en Primero.
J.A.S.P.: Joder Aunque Sea Poco.
J.A.S.P.: Jodido Aunque Sólo Parcialmente.
J.A.S.P.: Jodidos y Ademas Sin Pelas.
J.A.S.P.: Joven Aunque Seguramente en Paro.
J.A.S.P.: Joven Aunque Subnormal Profundo.
J.A.S.P.: Jubilados Aunque Sin Pensión.
J.A.S.P.: Julio, Agosto y Septiembre Puteado.


http://www.asturlinux.org/comunidad/node/view/515

Saludos desde la caverna,

Marcos Calvo

sábado, abril 09, 2005

Perra Vida /2

Sueños de ti

Hay noticias que son capaces de partirte el alma en dos. Yo recibí una de esas hace algunos días. Perra vida no podía ser lo mismo si no me acordase, al menos circunstancialmente, de lo que conlleva en sí estar vivo: la inevitable llegada de la muerte. Y es ahí donde la conciencia me muerde: cuando pienso en cuanta gente ha muerto o morirá ante mis ojos, irremediablemente. Aunque sepa que les echaré de menos, y me joda, como una puñalada, no poder tenerlos cerca.

Y es que la muerte alcanza todos los rincones. Por mucho que pensemos que es una estación que queda lejos, no siempre es así. Su más reveladora característica es lo imprevisible de su llegada. Vemos constantemente cómo muere gente en millones de circunstancias, y nos hemos hecho como inmunes a la presencia de la temida guadaña, pero la cosa cambia cuando te pilla cerca. Cuando te pincha en hueso. Cuando se trata de tu gente. Cuando es tu piel la que se eriza porque, ingenuamente, no esperabas tan pronto esa noticia. En todo caso, tampoco creo que sea un pensamiento original ni novedoso. Quizá es la certeza de guardar esos sentimientos, lo que me invita a expresarlos y a compartirlos.

Son muchos los recuerdos que me atan con alguien que ya no está. Y aunque soy aún muy joven como para empezar a mirar atrás, a veces me encuentro con mis propios fantasmas, siempre buenos, eso sí: he de reconocerlo. Como reconozco que me hicieron crecer, hacerme fuerte. Su muerte, en su momento, me hizo apretar los dientes o pudo hacerme llorar desconsoladamente. Igual que su existencia me pudo hacer feliz. Su marcha, también se convirtió en la prueba de su existencia, y de la mía.

Fantasmas, sin embargo, que no pretendo ahuyentar de mi vera, ni tampoco esconderlos en un cajón para no abrirlo nunca. Quizá es todo lo contrario. Prefiero que me salten a la cara, para no olvidar que ellos, pese a que no están, no deben dejar nunca de permancer presentes. Una foto, un triste papel, una nota garrapateada en algún libro, un regalo que lleva consigo el polvo de mucha solera, una frase, un refrán típico, una sonrisa o un simple recuerdo. Cosas como esas hacen que se te revolucione el sueño y te devuelven cierto escozor de cordura aliñada de tristeza. Cosas que no podrás olvidar nunca. Mejor así, diría yo, para tenerlas siempre cerca.

La ausencia, maldita ausencia, que te separa durante unos segundos del vertiginoso mundo en que vivimos. Bendita ausencia, para volver a hacerte niño y recordarles tal y como tu creíste siempre que fueron. Siempre estuvieron ahí, aunque no pudieses verlos. Aunque no tengas necesariamente creencias religiosas muy profundas, como es mi caso. Se trata de ti. De ti con ellos. De ti contigo mismo y de su ausencia. De lo que ya no podrás ser junto a tu abuelo/a. La imposibilidad de compartir con ese amigo, que ya no está, más que en tus recuerdos.

Pero quizá, esa es toda la herencia que te dejan: Un valioso cúmulo de recuerdos. Exclusivos recuerdos para ti: netamente tuyos. Para que puedas sonreir cuando regresen. Para que no pierdan sabor, olor, frescura. Y que así, sigan devolviéndote el momento. Que no dejes de tenerlos nunca, porque sólo así seguirán vivos en tus sueños. Sueños de ti. De ti, contigo mismo, y siempre con ellos.

A los que ya no están.
Y a Nico, por ser grande, y porque mañana lo será más.

Desde la caverna,

Marcos Calvo

viernes, abril 08, 2005

Perra Vida /1

Tras la barra... un escenario

El bar: la cuna vitalicia de este pais. Un lugar de encuentro donde nunca importa el tiempo. El segundo hogar del ciudadano medio... donde no tienes que barrer, ni fregar vasos y te sirven la cerveza fresquita sin rechistar ni hacer aspavientos, aunque te cobren... eso sí!

Culturalmente, el bar es un fenómeno social. No hay nada más común a todos los rincones del estado: No importa que se hable en otro idioma, no importa que las tapas sean distintas, sean más caras, o no sean (porque los hay agarraos de cojones). El caso es que un bar, es lo mismo en todas partes. Con su barra, con su camarero correspondiente... tampoco importa si te mira mejor o peor, si tiene cara de huraño o si te mira de mala leche porque lleva el día jodido... a cada cerdo le toca su camarero... y, si te toca el huraño, te jodes... porque no hay vuelta atrás.

También creo que cada bar tiene su olor característico: unos no pueden remediar rezumar a viejo, otros huelen a fritanga revenida, otros no más que a humo, adosado a cada palmo en sus paredes. Algunos huelen a local re-realquilado, a marisco de saldo, a ajax pino de suelo recien fregado... entre otros muchos olores, pero todos tienen algo de la clientela que los frecuenta, que deja allí su impronta como firma de su propia existencia.

Es así como el bar, el garito, el antro, el local, la taberna, la tasca o la cafetería, se van haciendo a sí mismos. Por mucho que reformes el local, el bar es su clientela.

Desde hace años he podido comprobar lo que es estar a un lado y otro de la barra. Y, después del tiempo, aún hoy detrás de ella los fines de semana pa sacarse unas pelillas... que la vida está muy cara y ya no hay paga..., he podido darme cuenta de lo que se aprende detrás de “la barrera”, aunque a cambio te toque currar mucho.

Yo soy carne de tasca, lo reconozco. Me gusta el bar porque me gusta mucho el café: soy un adicto. Y los que me conocen, saben perfectamente que será más fácil pillarme tomado café en un bar, que de copas en una discoteca por mucha hora feliz que me propongan. Y soy de los que acude a la taberna a encontrarse con amigos, a la charla; a dejar el café frío mientras converso, discuto, cuento o leo cualquier cosa que haya en mis manos. No importa si estoy sólo; mejor, acompañado. Pero, si de café se trata, bien bueno y con tabaco. No puedo remediarlo.

El caso es que hace poco volví a escuchar esa canción de Platero (o de Fito, no sé muy bien...) que decía aquello de “Tras-la ba-rra del bar, u-na vi-da se-va...” y he de decir que tengo motivos para no estar de acuerdo con ello. O, por lo menos, no sin completar la frase con algo como: “...mu-chas vi-das verás”.

Y es que han sido muchas las cosas que me han pasado detrás del tendido, tirando cañas, sirviendo cafés, poniendo orujos a las 6 de la mañana, cascando martinis o abriendo cocacolas a mansalva. Y pintxo va y tapa viene... Y jódele, que al “mindundi” no le van las aliolis...pues habrá que ponerle otra cosa... porque el cliente nos ha salio finolis.

Muchas cosas como digo, buenas y malas, me han pasado mientras curraba de camareta. Algunas de ellas ya muy lejos, pero inolvidables. Desde los 15 años aprendiendo a lidiar con los de afuera en un bar que abrieron mis padres en el pueblo. Con viejos que hoy no están, porque ya han muerto. Con ellos jugaba al chinchón en las horas muertas, mientras chato a chato (porque lo de chatear, significaba otra cosa hace unos años...) te contaban lo jodidos que habían estao cuando la guerra, el hambre que pasaron a pesar de jartarse de trabajar bajo el puto sol extremeño. Alguno de ellos, incluso, llegó a hablarme de antepasados míos que conocieron y me contaron historias propias del pueblo. También se quejaban de lo hijosdeputa que eran los hijos que parieron sus difuntas esposas, “porque los cabrones” –decían-, “cambiaban las vacaciones en el pueblo por irse a Benidorm...” y al yayo que le jodan, que siempre está diciendo las mismas tonterías.

Y luego mis marujas, las del café a las cuatro... puntuales como brujas, pero encantadoras. Les chiflaba que les pusiese en aquel viejo cassette la puta cinta de boleros de Luis Miguel que, acabado el verano, tire a la basura con todas mis ganas. Eran mis arpías favoritas. Mientras ponía aquellos cafés, me conferían aduladores piropos, propios de las que son madres y a la vez suegras...Mucho ojo: al final son las peores. Una vez puesto el café, dedicaban la tarde a cotorrear, poner verdes a sus maridos, presumir de sus hijas/os y criticar a sus (futuros) yernos/nueras. Interesante, verdad?

Después de aquel verano y pasadas las fiestas, cerramos el bar. Sin embargo, bastante tiempo después volví a trabajar de camarero: esta vez en una gran cafetería y durante el verano. Pero de eso, hablaré más adelante. Hoy me quedo con la idea de que detrás de la barra, lo que hay es un escenario. Un lugar donde la gente es, casi, como es. Desde donde puedes ver tanto, que muchos ni se lo imaginan. Porque si realmente lo supiesen... no sería lo mismo. Un lugar privilegiado que te deja aprender del resto de la gente. Que te da licencia suficiente como para entender algo más de cómo somos. Porque, al final, detrás de cada actor, hay una historia deseando ser contada, un monólogo esperando a ser oído, un hombre/mujer que muere por ser escuchado/a. Y si no lo crees así, piénsa en ello cuando veas a alguien sólo, acodado en una barra.

Desde la caverna,

A Nico, para que no pierdas nunca la sonrisa,

Marcos Calvo

martes, abril 05, 2005

Perra Vida

Es curioso cómo a veces te sorprendes a ti mismo y te descubres recordando cosas vividas que, en su momento, no tuvieron ninguna importancia.
Sin embargo, de repente vuelven a ti, propinándote un latigazo en las pestañas y devolviéndote un pedazo de cordura con la que ya no contabas. Y así es como empieza perra vida.

Perra Vida es una serie de relatos que me he tomado la osadía de escribir (algunos sólo son, hoy por hoy, materia gris...), porque me sale de los güebos, y quizá porque ando un poco harto de leer cada mañana los mismos periódicos con las mismas noticias de los mismos temas. Además, hace tanto tiempo que no escribo, que la mitad de mi cerebro se está poniendo amarilla... y estoy seguro que meteré, entre tanta letra, más de una patada al María Moliner... para lo cual, les pido ayuda, atención y collejas... si de cagarla se trata, yo seré el namber guan, pero corríjanme, que pa eso estamos!

Y como no quiero más que lo que me apetece, hoy, quién sabe si mañana, me apetece escribir... que lo mismo mañana se me pasa... y me da por el saxofón, pero hasta entoces...escribiré hasta que me jarte de darle a las teclas y me salgan escaras en el culo de tanto tiempo en ele sobre esta puta silla.

No es más que perra vida: hablar de lo que ven mis ojos de escritor frustrado y pensar con la medida de mis sueños, como periodista de almidón hasta las cejas. Lo mismo, se me escapará algún verso pero, será una errata... haré como si no me diera cuenta.

Al final, me tomo la molestia de brindarles un trozo de lo que fue siempre mío: mis letras, mi intimidad, mis tachones... y alguna que otra historia que me guardo, por si se quedan sin postre.

Para que no se pierdan, cada uno de los capítulos de Perra Vida vendrán presentados como tal... y, si me acuerdo, haré lo posible por enumerar o fechar cada registro... pero déjenme advertirles: no les prometo nada.

No olviden enviarme una postal, no importa si la franquean en destino. Si llegarón hasta aquí, merecerá la pena pagarlo.

Saludos desde la cueva,

Marcos Calvo

http://perravida-marcoscalvo.blogspot.com
http://marcos-calvo.blogspot.com